ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Pulp Fiction, 1940 · page 59 of 102

Aventuras de Jim Texas: Luchando en la Sombra — page 59: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Aventuras de Jim Texas: Luchando en la Sombra — page 59: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

cogido prisionera, cOmo y donde te tengo encerrada. Quiero que te pague la vida que te debe viniendo a rescatarte de mis manos. —jNo lo conseguiras! Fui una mujer tan malvada como tu porque tu nos contagiaste, pero por fortuna he cambiado mucho. Algo me ha hecho ver que el bien en la tierra produce mas satisfacciones que el triunfo del mal y jamas caeré en la tentacién de seguir la senda que he dejado detras de mi. Buscale cara a cara como los hombres si te consideras tal y matale si puedes de frente. Claro es, que las alimanas solo atacan a traicién y ti necesitas de ella para triunfar. —Bueno, no pensaras que con tus discursos moralizadores voy a cambiar de vida. Estoy preguntandome qué pensara tu padre cuando sepa tu conversion. —Yo le haré ver que es lo humano y decente imitarme. A fin de cuentas, mi padre ha sido lo que nosotros hemos querido que fuera. —Ya es tarde para arrepentirme. Texas se deshara de él. —No, me lo ha prometido si mi padre cambia de conducta. —En ese caso, me desharé yo de él. No estoy dispuesto a dejar la, traici6n sin castigo. —Inténtalo. Yo estoy segura de verte caer entre tus propias redes. —Lo malo es, que no lo veras. Cuando nos encontremos en el Infierno, sera ocasi6n de comprobar quien tenia raz6én. —Luego, senalando la cueva, advirtid: —Habras visto que te tengo bien guardada. Mis hombres tienen orden de disparar sobre ti sin consideracién al menor intento de fuga. Medita de aqui a manana, que volveré en busca de tu contestacién. Ahora te dejo, porque tengo mucho que _ hacer. Daphne entra también en la lista de las personas que me molestan y tengo que ocuparme de ella. Presiento que esta vez la redada, va a ser amplia y fructifera. Se alej6 seguido de los mas duros improperios de la joven y dirigiéndose a Bill, ordeno: —Que la vigilen estrechamente. Y ahora vente conmigo, tengo un trabajo nuevo para ti. —Fso me agrada. Vigilar a un gusano inocente no es muy divertido. —Te daré algo que tampoco significara mucho peligro... cConniclooolks C@©