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Pulp Fiction, 1940 · page 44 of 102

Aventuras de Jim Texas: Luchando en la Sombra — page 44: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: Luchando en la Sombra — page 44: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

«he yuego venga vapidamente a verme. “Lengo noticias muy interesantes para usted. Daphne». Buscé a un chiquillo de los que holgazaneaban por la calle y dandole una gratificacién, le ordend que Ilevase la nota al hotel, entregandosela al mozo para que la hiciese llegar a manos de la hija del financiero. Vera recibio la nota rapidamente y esperanzada por el escrito, pues no pudo sospechar que se tratase de un lazo, se apresur6é a abandonar el hotel para dirigirse al hospedaje de la joven. Suponia que las noticias que queria facilitarle se referian a Zenker. Posiblemente éste habia acudido a su llamada y se encontraba en Carson City. Con apresuramiento se dirigié a Virginia Street sin recelar nada y asi, no fij6 su atencién en Zenker, que, disfrazado de ranchero, la seguia a distancia, ni de cuatro jinetes que un tanto distanciados uno de otro, seguian su ruta desde antes de alcanzar la calle. Por fin penetr6 en ésta, que se hallaba desierta a tales horas y avanzo un poco pegada a las fachadas de las casas, pero de repente, se vio obligada a salir a la polvorienta calzada, pues un caballo fogoso y mal dirigido, se metid en su terreno, amenazando con patearla si no le dejaba libre el paso. Pero apenas se despeg6 de las casas, tres jinetes la rodearon sin permitirle buscar la huida y cuando Vera se quiso dar cuenta de que era una maniobra premeditada, un caballista grande como un oso, se inclind sobre la montura y atenazandola de un brazo, la elevé en el vacio, al tiempo que la joven, aterrada, lanzaba un agudo grito. Pero el jinete le tap6 la boca rapidamente y seguido de sus companeros, emprendi6 un trote endiablado, alejandose de alli antes que el grito hubiese podido atraer a nadie en su auxilio. La maniobra fue tan rapida y bien ejecutada, que el propio Zenker quedo satisfechisimo de ella y no teniendo ya nada que hacer alli, se dirigié directamente a su hotel, a esperar la llegada de Bill, para que le condujese al lugar donde Vera debia quedar encerrada. cConniclooolks C@©