Pulp Fiction, 1940 · page 51 of 87
Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 51: what you’re looking at
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socorro O Carruajes para transportar a los heridos. También daremos cuenta al sheriff del suceso para que actte si tiene forma de hacerlo. Se despidieron de los viajeros y montando a caballo, emprendieron la marcha a todo galope. Las monturas eran excelentes y al rayar la noche, podian estar en el poblado. Como el granjero les habia indicado, a su derecha se extendia la sabana blanca de una salina enorme. Era un terreno ideal para una explotaci6n que en aquella fecha no se habia iniciado atin. Ya habia cerrado la noche, cuando llegaron al poblado. En la estaciOn, el jefe se encontraba preocupado por el retraso sufrido por el tren y aunque habia telegrafiado a Lovelocks, en este pueblo le comunicaron que el tren habia pasado por alli sé6lo con diez minutos de retraso sobre el horario previsto. Cuando tuvo noticias del suceso, se apresuré a preparar una maquina y un vagon, para prestar auxilio a los heridos y Texas le pregunto: —Cd6mo podremos continuar el viaje hasta Elko? —Pues... no sé atin... ¢Ha sido grande el siniestro? —Si. El tren ha quedado destrozado y carbonizado. Hay tarea para mas de dos dias si quieren dejar la via libre. —Tendré que telegrafiar a Lovelocks para que detengan el tren ascendente y habra que formar otro en Mili City. Si quieren salir manana en él, deberan hacer atin diez millas a caballo. —Las haremos. Tenemos que continuar rapidamente. Texas busco al sheriff a quien informdé por cortesia de lo ocurrido, aunque sabia que ya nada podia hacer y luego, seguido de Nino, emprendié la marcha hasta el préximo poblado donde llegaron a media noche; Alli fueron informados de que se estaba formando un pequeno convoy hasta Elko para no interrumpir el trafico en aquel trozo de la linea y podian salir en él a las nueve de la manana. Los dos aventureros durmieron en una posada del pueblo y a la hora fijada, salieron de alli en un convoy que arrastraba seis vagones. Era un tren puente para reanudar el trafico hasta Elko y regreso, mientras quedaba la via expedita. El tren lento y pesado, tard6 tres dias en recorrer las ciento ochenta millas que les separaba de la capital y era mediado el dia cuando el convoy entraba cansado y resoplando en la estacion. cConniclooolks C@©