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Pulp Fiction, 1940 · page 29 of 87

Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 29: what you’re looking at

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Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 29: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Capitulo IV Los caprichos del destino RA casi de noche, cuando cansados y con los pies doloridos llegaron a Tohama, un pueblo en la margen del rio por el que cruzaba un ramal del Sud Pacific construccién que llegaba hasta Sacramento. Desde alli y siguiendo la misma linea, volverian a subir hacia el Norte para alcanzar San Reno. El recorrido era largo pero careciendo de caballos, Texas no quiso exponerse a cruzar diagonalmente a través de las montanas para ahorrar un buen punado de millas, sobre todo porque el terreno podia ofrecer margen a una nueva emboscada. Una hora mas tarde, lleg6 un tren procedente del Norte, en el que se acomodaron y a primera hora de la manana penetraban en la Capital de California. A pesar del cansancio, Texas ordendé a sus auxiliares que se dirigiesen a un hotel que les senal6 y él se encamin6o a Telégrafos a cursar un telegrama a Washington. Queria cerciorarse plenamente de que el aviso era ficticio para trazar sus planes futuros. Después se dirigid al hotel donde se acosté y a media tarde, lleg6 la respuesta de Snok. Esta decia: «Querido Jim: «Telegrama que citas apoécrifo. No te he mandado aviso alguno e ignoro exista sabotaje en linea. Muévete con sigilo, pues presumo sea encerrona para anularte. Telegrafiame si precisas ayuda y tenme corriente sucesos. Abrazos. Snok. Mostrando el telegrama a Nino, dijo: —Adqui tienes la solucién. ;Qué te parece? —Bueno va, manito, esto es cosa no mas de ese pringao que maldita sea su figura, no hay quien le aplaste. — Donde crees que puede estar escondido ese sapo? —Pues... quiza en Reno... Posiblemente en Elko, donde tiene mucho interés en vernos. —Iremos, ¢no es cierto manito? —Pues claro. Quiero darte ese gusto. Se pertrecharon de algunas cosas que necesitaban, entre ellas revolveres y municiones y a la manana siguiente, tomaren,el tren COMMICHIOOKS C@©