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Pulp Fiction, 1940 · page 29 of 102

Aventuras de Jim: Texas — page 29: what you’re looking at

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Aventuras de Jim: Texas — page 29: Pulp Fiction, 1940

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

fumando y con el revélver empunado. Esta vez no descuidaban precauci6n alguna y Texas, recordando lentamente todo lo sucedido, se dijo que en la ocasién presente, poco o nada podia intentar ya, para librarse de la triste suerte que le esperaba. Su guardian se dio cuenta de su vuelta a la vida y abriendo la puerta lanz6 un grito de aviso. Texas miré con curiosidad a través del vano. Poco después, por el pasillo brill6 una luz mas viva—la de un quinqué de petréleo—y una figura femenina avanz6. La luz dejaba atras, en sombras, las facciones de ella, pero Jim adivino que se trataba de Vera. En efecto poco después, la hija del financiero penetraba en la estancia. Jim observ6 que se hallaba muy palida y con los ojos muy brillantes. La joven dej6é el quinqué sobre el trozo de mesa y su luz ilumin6é mas ampliamente la estancia. Ello le permiti6 descubrir el destrozo que habian sufrido las ropas de Texas, asi como las manchas de sangre que ensuciaban sus harapos y parte de su rostro y cabeza. Vera se estremeci6 involuntariamente y luego, dirigiéndose al guardia orden6 con voz cansada: —Moje un trapo en agua y limpiele esa cara. Apliquele otro en la cabeza. Este hombre debera o no debera morir, pero no puedo soportar su aspecto. Mientras el guardian obedecia, Texas sonri6 con un humorismo dramatico. La compasiOdn de Vera solamente era cuestidn de estética. Lavada su sangre y con una compresa en la cabeza que le alivié bastante debido a la frescura del agua, ella se qued6 mirandole fijamente y luego exclaméo: —Supongo que le habra producido bastante sorpresa esta situaciOn, capitan Texas. —jBah! Mis reacciones personales no cuentan —dijo él—. En la vida cambian las situaciones. —Asi es. Ayer éramos nosotros los que sentiamos la angustia de momentos tragicos, hoy es usted. Alguna vez tenia que terminar esta pugna. —Es cierto y contra toda l6gica humana, debe terminarse con el triunfo de los malos sobre los buenos. cConniclooolks C@©