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Pulp Fiction, 1940 · page 58 of 104

Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 58: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 58: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

otro? —Lo ignoro, pero asi es. Quiza estén dominados por Zenker y teman represalias. El caso es que no me fio ni de mi sombra. —Y piensa usted bajar a la mina? —No tengo mas remedio. Quiero darme una idea de lo que hay alla abajo y cé6mo marcha la extraccién. Puede hundirse por abandono, y seria terrible volver a empezar. —Pero si corre usted peligro... —También aqui lo corrernos. Estamos sobre un barril de pdlvora, y lo que interesa es vigilar que nadie le aplique la mecha. Mientras ésta no llegue a la pélvora, estamos relativamente seguros. Son6é la campana anunciando la hora de la comida, y Texas, acometido de una idea subita, llam6 a Nino. —Escucha—dijo—: voy a echar un vistazo alla abajo mientras esta gente come. Si a la hora de terminar no he subido, detenles y no les dejes bajar. Sera la forma de evitarme alguna sorpresa desagradable. —Bueno va, manito. Baja tranquilo, creo yo, pues si alguno de esos pringaos intentara bajar detras de ti, me parece a mi que lo haria de cabeza para llegar antes. Stella, decidida, suplicé: —Déjeme bajar con usted, Texas. Quiero ver ese mundo desconocido que significa una fortuna. Texas dud6é un momento, pero luego acept6. Teniéndola cerca, se consideraba mas tranquilo, y, en caso de suceder algo, Nino podria moverse con mas desembarazo sin tener que preocuparse de la defensa de ella. —Bien—replic6—. Vamos. No creo que encuentre usted esto muy agradable, pero si curioso. Tomo un par de lamparas, encendiéndolas. Lansky, al observar la maniobra, se acerco a él, diciendo: — Piensa usted bajar? —Si. — Por qué no espera a que concluyan de comer los muchachos? Ellos pueden explicarle... —No se moleste. Entiendo lo suficiente para hacerme cargo de todo. Pueden ustedes comer tranquilos, pues hasta que yo no regrese no sera reanudado el trabajo. cConniclooolks C@©