ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Pulp Fiction, 1940 · page 45 of 104

Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 45: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 45: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

fuerte como Nino. Vestia una camisa de franela a cuadros, unos pantalones azules oprimidos de rodilla para abajo por unas altas botas, y cubria su cabeza con un amplio sombrero. Entre sus fieros dientes oprimia una pipa, y al costado lucia un imponente “Colt”. Nino llevé prudentemente la mano al suyo, y Texas avanz6 hacia el individuo. —Buenos dias, senor—dijo—. ;Me hace el favor de decirme si pertenece usted a la explotaci6n de esta mina? El individuo le midi6é con la mirada, y repuso: —Me temo que si. —Yo, no—Fué la tajante respuesta de Texas—. ;Puedo saber quién asume la responsabilidad de la mina? —Puedo yo saber con quién tengo el gusto de hablar? —Naturalmente, y espero que, a cambio, yo posea el mismo gusto. Me llamo Jim Texas. —Muy bien. Yo me llamo Dan Bryant. :Tiene algo mas que anadir? —Si es usted quien asume la responsabilidad de la explotaci6n, tengo mucho que hablar con usted. —jAh, bien! Yo soy el ingeniero director, y hay un jefe de obreros que se llama Lansky Johnson. Creo que entre los dos nos bastamos y nos sobramos para el caso. Ahora usted dira qué desea de nosotros. —Pues, simplemente, mostrarles los documentos acreditativos de que esta mina pertenece a esa senorita que me acompafia, y advertirles que la explotacién ilegal que de ella hacen hasta ahora los herederos del senor Spack ha cesado. —Bien. ¢Y a mi qué diablos me cuenta usted con eso? Yo estoy aqui contratado por el senor Spack, y mientras él, o quien legalmente le represente, no venga a relevarme del cargo, o a decirme que la mina ha pasado a mejores manos, no tengo por qué tomar en «cuenta sus manifestaciones» Ese es un pleito que en nada me afecta. Hablaba con voz dura, y Texas comprendio bien pronto que el tono con que debia hablarsele tendria que ser muy otro. Con el mismo acento incisivo repuso: —Sospecho que ha tomado usted muy a la ligera mis advertencias. Le digo que traigo la documentacion que acredita que cConniclooolks C@©