Pulp Fiction, 1940 · page 38 of 104
Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 38: what you’re looking at
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obscuridad de la noche y cuando ya no existia peligro de ser descubiertos, Texas orden6é a sus companeros: —jA caballo! — Ddénde vamos ahora? —rezongo el mejicano—. :A pedirle perdoén al sheriff por haberle molestado tontamente? Nos estamos convirtiendo en mariposas inocentes, creo yo... —Twt crees muchas majaderias, Nino. Ya te he dicho que jamas harias un buen general ni atin en tu tierra, donde todo el que posee un rifle y un caballo se hace generalito. Ahora vamos a seguir a los que dicen encaminarse hacia la mina, cuyo emplazamiento desconocemos. Ellos nos llevaran hasta ella y cuando no nos hagan falta como guias, te autorizo para que te los cenes crudos si ese es tu gusto y te lo permite el est6mago. —jAh, bien, manito!... Eres el patr6n mas rechulo que he conocido en mi pringada vida, jmaldita sea Jalisco! Estoy viendo que no me voy a curar nunca de eso de la insicrasia... Los tres montando a caballo, se lanzaron tras la pista de los jinetes y muy pronto abandonaron los arrabales del pueblo para caminar por un terreno sinuoso, que se adentraba por entre pequenos taludes y cortadas estrechas que iba ascendiendo gradualmente. Avivaron el trote de los caballos, hasta que un cuarto de hora mas tarde dieron vista al grupo de jinetes que iba descendiendo por una senda natural hacia una extensa planicie que moria al final en unos taludes muy elevados. Desde su posicién, descubrieron unas luces que brillaban en la noche azulada y Texas, senalando con la mano, dijo: —Fsas luces deben pertenecer a los barracones de la mina. Quiza vivan en ella los obreros. Creo que ya hemos averiguado lo que necesitamos. —Bueno, ¢y qué? —pregunto Nino. —Que ahora nos estorban esos tipos. No debemos permitirles que se adelanten y den la voz de alarma, pues lograrian ayuda de los mineros si, como sospecho, son ufa y carne de Zenker. Debemos impedir que lleguen a la mina. —Bueno, manito, pues vamos a impedirlo. Y usando de la libertad que Texas le concedia, espoleé su resistente caballo y trot6é en busca del grupo. cConniclooolks C@©