Pulp Fiction, 1940 · page 28 of 104
Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 28: what you’re looking at
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A Nino no le hizo mucha gracia la broma de Texas, pero rabioso exclamo: —Bueno va, les contaré algo de eso y de como sé tratar a los granujas cuando se cruzan en mi camino. Creo yo que eso les gustara mas. Texas hizo senas a Stella para que se apease e insinuo: —Si saca usted su revolver y se lo guarda entre la manga, acaso sea conveniente. No sabemos con cuanta gente vamos a conversar ahi dentro. Ella obedeci6 con el pulso alterado. Habia hecho muchos ofrecimientos de valentia y tenia que hacer honor a su promesa. Texas empujo la puerta y se encontr6é ante una pequena estancia con muy pocos muebles—una mesa, dos sillas y un pequeno armario—, y detras de la mesa, sentado, en mangas de camisa, con los enormes pies colocados sobre el tablero y la pipa entre los dientes, un sujeto alto y vigoroso, de unos cuarenta y ocho anos, con el pelo rizado y crespo, la nariz aguilena, la piel curtida por el sol y una rojiza cicatriz abarcandole toda la mejilla izquierda, senal que hacia su rostro bastante repugnante. El sheriff mir6 a la pareja extranado y se inclin6 sobre el asiento sin bajar las piernas del tablero de la mesa. —jPor Judas! —exclamé— ;Quién diablos son ustedes y c6mo se encuentran aqui solos? Texas, irénico, senal6 sus groseros pies diciendo: —Aunque vengo con una senorita, esta usted dispensado de mostrar educacién. Tenemos costumbre de penetrar en los corrales y ver con agrado como los cerdos se revuelcan sobre el lodo de gusto al recibirnos. El sheriff, como picado por un reptil, baj6 las piernas, se puso en pie mostrando su recia humanidad y con el ceno fruncido, rugio: —Oiga, forastero, no acostumbro a que nadie me diga lo que debo hacer en mi casa. Yo no le he llamado a usted y puesto que ha venido, le recibo como me da la gana. —Conformes, puede usted continuar haciendo el cerdo que no nos ofendemos por eso. En cuanto a que no nos ha llamado, ya es otra cosa, “papa Yore”. En las afueras, habia dos ayudantes de usted obstinados en que le hiciéramos esta visita y como vera, no hemos tenido inconveniente. cConniclooolks C@©