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Pulp Fiction, 1940 · page 8 of 104

Aventuras de Jim Texas: Golpe por Golpe — page 8: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: Golpe por Golpe — page 8: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

asegura que con calma y reposo se restablecera. Siento infinito lo sucedido, Texas. Jamas sospeché que pudieran intentar un golpe tan audaz para el que se ha prestado el aislamiento de esta casa que les ha permitido maniobrar sin grandes obstaculos. «Me alegro que por fin hayas venido, pues acaso tu estés en condiciones de encontrar una pista que permita rescatar a esa infeliz muchacha. Texas, que le habia escuchado con los dientes apretados y los ojos brillantes por el dolor y la ira, repuso: —Lo siento... No crei que pudiera sucederle nada aqui y mucho menos a vosotros. Ignoraba que nadie estuviese sobre nuestra pista y cuando he tenido algun indicio, ya era tarde para ponerme en guardia. —Entonces, ;sospechas de alguien? —Tengo la certeza de cual ha sido la mano organizadora de este rapto, pero he perdido su pista en momentos dramaticos para los dos. Se trata de alguien muy peligroso que me dara muchos disgustos y mucho que hacer, pero espero eliminarle mas 0 menos tarde. —<Y de la chica? —Ni la menor idea. Debié dejarlo todo preparado mientras me seguia la pista con intencién de suprimirme... Ahora no sé una palabra de él. Y brevemente relat6 a su amigo las incidencias del pasado viaje. —Se la habran lIlevado de Austin —asegur6—. Ahora, lo principal es que puedas localizarle. —Fso es lo dificil. Si tenia todo preparado para el caso de fracasar, se habra dirigido directamente al lugar donde diera orden de llevarla. Me temo que no aparezca por Austin, donde sabe que corre peligro estando yo y a estas horas, esté galopando Dios sabe por dénde con su preciosa carga. — Qué pretende con eso? —Quién sabe... Anularme... distraer mis actividades, tenerme en continuo sobresalto, y, sobre todo, evitar que la muchacha reclame su herencia, que es cuantiosa. —Quiere eso decir que tendras que renunciar a rescatarla? Texas se levanto con los ojos centelleantes y rugio: —jPor Dios, que eso sdlo después de muerto! No me conoce ese cConniclooolks C@©