Pulp Fiction, 1940 · page 45 of 104
Aventuras de Jim Texas: Golpe por Golpe — page 45: what you’re looking at
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avanzo con el revélver empunado y la mirada fija en el caido. Creia haberle herido simplemente, pues tal era su intencién y al primer movimiento extrano que hiciese le dejaria clavado a la tierra. Pero cuando se acercé a él sin que nada sucediese, un gesto de colera contrajo sus labios. Su objeto era herir al forajido para obligarle a hablar y que le diese detalles que podian serle muy utiles, pero la suerte habia hecho que el forajido recibiese el tiro en el pecho atravesandole un pulmon y estaba muerto. Texas desistid6 de continuar la persecuci6én. Se habia alejado bastante del calesin y por otra parte, para alcanzar a los fugitivos tendria que perder ya mucho tiempo, cosa que no le interesaba. Estaba seguro de que todo era obra de Zenker, pero le intrigaba saber como le habia localizado y por dénde andaba el astuto secretario de Spack. Esto para él era muy interesante, pues de su captura dependia el poder rescatar mas 0 menos tarde a Stella. Furioso volvid grupas alcanzando de nuevo el calesin. Nino vigilaba como un perro fiel y ninguna novedad se habia producido. — Has echado un vistazo a esos sapos que dejamos tumbados entre los arboles? —pregunt6 Jim. —No, manito, no me he movido de aqui, creo yo. ¢Para qué iba a hacerlo? Tu y yo no desperdiciamos plomo. —Claro que no, pero me interesaba haber cogido a alguno, con vida para hacerle hablar. —No te dije que a lo mejor, esos cochinos pringaos no te contestaban? Son unos sapos sin educaci6n. Y riendo el comentario, acompand a Texas a registrar los alrededores. Sdélo encontraron los cadaveres de los caidos. Ninguno se hallaba con vida y Texas tuvo que darse por vencido. —jOtra vez sera! —dijo—. Vamos, Nino, que hemos perdido mucho tiempo y vamos a llegar de noche al rancho. Nino recogio los revélveres y los cartuchos de los indeseables y guardandolos en el hueco del pescante, coment6: —Gueno va. El dia que vendamos todo el hierro viejo que hemos cogido a nuestros enemigos, me compro un bonito rancho o asi con el producto. Jim volvi6 a subir al vehiculo en el que Vera con los dientes apretados y los ojos fulgurantes de rabia, exclam6: cConniclooolks C@©