ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Pulp Fiction, 1940 · page 40 of 104

Aventuras de Jim Texas: Golpe por Golpe — page 40: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Aventuras de Jim Texas: Golpe por Golpe — page 40: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Muy sencillo. Texas no ha podido llevarse a Vera metida en un bolsillo como un estuche. Una mujer raptada, dispuesta a defender su libertad, no puede ser trasladada de incégnito. Hay que por lo menos, meterla en algtin vehiculo. Un tren es peligroso, llevarla a caballo a la vista de todo el inundo, también es muy expuesto, y por ello, sdlo se la puede trasladar en coche de caracter particular. —Parece légico, iy qué? —Que el coche no han podido inventarlo, han tenido que buscarlo en algtin sitio, alquilarlo seguramente, puesto que hay algunos puestos de alquiler y si hacemos alguna gesti6n rapida en ese sentido, acaso consigamos averiguar algo. — Qué adelantariamos con eso? —Primero, tener la certeza de que han abandonado Washington; segundo, saber cOmo, y tercero, quiza averiguar por dénde han salido. Si asi fuese, con un buen grupo de gente dispuesta a todo y forzando la marcha a caballo, podria alcanzarseles. —Creo que es usted demasiado optimista, pero como carecemos de indicios, si por ahi se averigua algo, quiza nos sea util. Creo que debe usted apurar ese débil hilo. —Muy bien, pero por si acaso tuviera éxito, necesito tener gente preparada para emprender la persecuci6n. Convenia que usted hiciese algo por reunirla en un lugar determinado. —Yo no puedo exhibirme, usted lo sabe. He muerto para todos. —Disfracese, busque a alguien conocido y preséntese en mi nombre. Citeles, por ejemplo, a la salida del puente sobre el rio. Que me esperen alli hasta que yo les busque, si triunfo, me seran utiles rapidamente, y si fracaso, les despediré. Spack, perezosamente, se levantd. No sentia mucho entusiasmo por la idea, pero a falta de otra debia aceptarla. Zenker, que ya se habia vestido, abandono la villa y se dedicé a recorrer los establecimientos que alquilaban calesines y diligencias. Habilmente puso varios pretextos para justificar la pregunta, asegurando que Texas se habia dejado olvidados unos documentos muy importantes, que debian serle entregados, y asi llegdé al establecimiento que alquil6 el calesin. El dueno, como no le habia sido pedido el secreto, no tuvo inconveniente en dar los detalles que poseia y asegur6 que Jim iba a Virginia, en un viaje que duraria, entre ir y volver, cinco o seis cConniclooolks C@©