Pulp Fiction, 1940 · page 14 of 104
Aventuras de Jim Texas: Golpe por Golpe — page 14: what you’re looking at
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sumo con Nino. —Bien, espero que triunfes y cuando dejes todo solucionado y te tranquilices, ven a verme. Hay mas cosas en perspectiva y sdlo tu puedes ayudarnos a resolverlas. —Gracias. Te prometo ponerme a tus 6Ordenes, pero antes déjame que resuelva este maldito asunto. Esta en peligro la vida de una infeliz muchacha. —jYa! —comenté malicioso el secretario—. Espero que tu coraz6n triunfe lo mismo que tu valor, Jim. Anda y por mi no pierdas tiempo. Si necesitas ayuda, pidela. —Gracias, Snok. Espero que no. Volvié al hotel y esper6d a que anocheciera y cuando ya las sombras invadian la ciudad, repas6 sus revdlveres, hizo que Nino examinase también los suyos y con acento decidido, orden6: —Vamos, Nino. Tenemos que hacer una visita muy interesante. — A quién, manito? —A la bondadosa y humanitaria senorita Vera. Sospecho que esta ansiosa por volver a vernos. Nino abri6 una boca muy grande al oirle y coment6: —Bueno, manito, ;ti: crees que para esa visita hace falta o asi cambiar los cebos a los revélveres? —Pudiera ser, Nino No sabemos de qué clase de gente se rodea. —jAh, bien, por mi parte, andando como tt dices! Atravesaron la ciudad, alcanzando la orilla del rio, y Jim, después de dejar trabados los caballos a un arbol, se encamin6é a una casita muy coquetona y de alegre aspecto que se erguia en un ancho paseo bastante solitario. —Quédate detras de mi —dijo Texas—. Si cuando llame ponen algtin obstaculo, actuaremos con rapidez. —Bueno, ¢disparo primero y luego empujo? —No. Los revoélveres sélo en ultimo extremo. Bastara con los punos. —jAh, bueno... si tt crees...! Se acercaron a la casita. Esta, de dos plantas, aparecia rodeada de una verja de hierro con una solida puerta en el centro. Jim tird del cordén de la campanilla y ésta vibr6 no muy lejos. Apenas dejo desgranar el sonido metalico de su voz, un portero, que parecia un plantigrado, por lo grande, entreabri6 la puerta cConniclooolks C@©