Pulp Fiction, 1940 · page 92 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 92: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
delantera. Me temo que los riNones de Zenker van a sufrir una conmoci6én un poco violenta... —jQuieto! —Orden6é Texas—. El que dirige soy yo. No olvides que arriba hay varios tipos armados y que nos asarian a tiros antes de que pudiésemos hacer nada contra ellos. Tengo otro plan mejor, aunque mas largo. Examina las tablas del fondo del coche. :Crees que se puedan levantar? — Como no? Aunque tenga que hacerlo con los dientes. —Pues a la obra con mucho cuidado. Por fortuna, el ruido del carruaje y los cascabeles nos ayudan. Usted, aytideme a colocar estas cajas de forma que no se nos echen encima y dejen libre el piso. Nino, a tientas, palpo el fondo. La diligencia, ya nada nueva, tenia mal unidas las tablas del piso, y Nino, con su terrible fuerza, las levant6, dejando un regular hueco en el centro. —Ya esta todo —dijo Texas—. Ahora tenernos que deslizarnos por el hueco y dejarnos caer en el sendero. Mucho cuidado al hacerlo. Quedad quietos al caer y no os movais hasta que el coche esté lejos. La noche esta obscura y no seremos vistos. El primero que se apee que se adelante, el de en medio se quedara d6énde caiga y el ultimo retrocedera; asi nos juntaremos los tres antes. Yo, por delante. Se colocé en el hueco, se desliz6 de espaldas al camino apoyado en los brazos, con las piernas colgando, y de subito se dejo escurrir, desapareciendo. Poco después el conductor le imitaba, y a seguida Nino se dejé caer, murmurando: —jAdidés, sapillos! Espero que nos veamos muy pronto, y entonces... cConniclooolks C@©