ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Pulp Fiction, 1940 · page 85 of 102

Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 85: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 85: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

poseéis en verdad valor y sangre fria. — Como? —pregunt6 uno. Zenker habl6 con precipitacién y los forajidos asintieron aprobando sus palabras. —Pues adelante. La cosa puede ser muy facil. Salieron al desfiladero y avanzaron a paso regular, hasta enfrentarse con la diligencia. Esta se detuvo y uno de los policias les dio el alto. Zenker, audaz, se adelant6 diciendo al que parecia el jefe: —Somos gente pacifica. Veniamos en una diligencia que va a Austin en misi6n especial y hemos sido atacados a tres horas de aqui. Nos han matado los caballos del coche y a dos compafneros y se han apropiado del vehiculo. Debo decirle, porque las circunstancias nos obligan, que el carruaje conducia doce cajas llenas de oro para el Banco de Austin y que esta en poder de los forajidos. — Son muchos? —Unos doce. El cabo se apeo y llamo a los tres hombres que le acompanaban. Dentro, qued6 un individuo que al parecer iba fuertemente amarrado. —Escuchad —advirti6—. Mas abajo hay una diligencia del Gobierno en poder de unos salteadores. Han matado a varios de los que les custodiaban y transportaban algo muy valioso. Son doce al parecer. ¢Creéis que entre nosotros y éstos buenos mozos podremos batirlos? —Seguramente —dijo uno—. En cuanto vean el uniforme de la policia huiran asustados. —En ese caso, seguiremos adelante. Nosotros vamos a San Antonio conduciendo un forajido muy peligroso que debe comparecer alli ante los tribunales para juzgarle por asalto a un Banco y varias muertes. Para evitar sorpresas, le conducimos por este camino no frecuentado. —Lo mismo haciamos nosotros con las cajas que contiene la diligencia. Yo pertenezco al Banco de San Antonio y asumia el mando de los guardianes. El numero nos pudo. —En ese caso subir. A ver cOmo nos podemos acomodar todos en el vehiculo. cConniclooolks C@©