Pulp Fiction, 1940 · page 41 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 41: what you’re looking at
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prometiendo entregarse. Los que buenamente se rendian eran llevados a retaguardia por un policia, que los entregaba a una pareja de companeros para que los esposase de pies y manos, mientras el resto seguia avanzando, dispuestos a verificar una limpieza completa. El estruendo era infernal. A veces algun indeseable cobijado en el vano de una puerta trataba de pasar desapercibido para filtrarse entre sus perseguidores y escapar. Las mas de las veces era descubierto y encanonado. Si se rendia, se le apresaba; si se resistia, no habia vacilaci6n ni misericordia para él. Pero el éxito distaba mucho de acompanar a los policias. Los indeseables refugiados en los garitos de aquella zona eran muchos; algunos, buscando posiciones ventajosas para la defensa, habian escalado los inclinados tejados de los edificios y disparaban desde ellos con desventaja para los policias, que no podian localizarles a aquella altura y en medio de las tinieblas. Texas, que se habia refugiado en un establecimiento de los alrededores, ansioso por estar cerca del lugar de la lucha y darse cuenta del resultado de ésta, adivin6d que las cosas se desarrollaban mas broncamente que habian supuesto, y entendi6 que era una obligacién moral suya acudir en auxilio del capitan, a quien habia embarcado en aquella tragica aventura. cConniclooolks C@©