Pulp Fiction, 1940 · page 32 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 32: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.
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Texas se acerco a él y, aplicandole el candén del revolver a la sien, grit6: —jHabla, miserable coyote! g¢Quién os ha pagado para que intentaseis suprimirme de manera tan cobarde? El bandido, sintiéndose morir, le miré turbiamente, y de subito alarg6 las manos con ansia para apoderarse del revolver, pero, al hacerlo, dio un terrible golpe en el brazo de Jim, obligandole de modo involuntario a apretar el gatillo. Vibr6 la detonacion y el bandido se inclin6é bruscamente de lado. La bala le habia destrozado la cabeza. Texas se irguid friamente, afirmando: —E] solo se ha hecho justicia. Lo siento, porque me interesaba que hablase. El ruido de los disparos habia atraido una multitud de curiosos, que se agolparon avidamente a la puerta del establecimiento, ansiando abarcar lo que sucedia en el interior. También Zenker, dominado por una terrible ansiedad, oso acercarse mezclado con el grupo, y, al empinarse y descubrir a Jim ileso entre los clientes que le rodeaban, comprendi6é que todo habia fracasado, y un enorme panico se apoder6 de él. Apresuradamente desapareci6 de alli temeroso de que alguno de los bandidos hablase y le descubriese, y una rabia infinita destilaba su alma. Aquel demonio de hombre era imbatible. Parecia como si el diablo le protegiese para cruzarle en su camino, pero Zenker era tozudo hasta lo infinito y no se resignaba a perder la partida. cConniclooolks C@©