Pulp Fiction, 1940 · page 22 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 22: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.
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El, tan conmovido como ella, repuso: —Espero que me sigan sus bendiciones y me protejan. Hasta la vuelta, Stella. Cuando pasé a la estancia de Nino, éste se esforzaba en despabilar su cabeza sumergiendo ésta en un enorme balde de agua. Resoplaba como un cetaceo cada vez que la introducia hasta el cuello y no hacia mas que rezongar, hablando de ladrones y estafadores. Texas le asent6 el pie en las posaderas, obligandole a caer de cabeza en el balde, y luego pregunt6: —Te has serenado ya, borracho sin vergtienza? —Pero manito, si no estaba borracho... si s6lo me mojé un poco los labios o asi... —Y para eso necesitas esas duchas de impresi6n? —FEs que pase mucho calor, manito... gNo lo notas? —No... Escucha; me voy a San Antonio. —Diras qué nos vamos, jrepinto! Y sacudiéndose el agua como un perro de lanas, trat6 de buscar su chaqueta y su revolver. —No. Tu te quedas aqui, cuidando de Stella. Faltaré sdlo dos dias. —jMaldita sea Sonora! —Rezongé Nino—. Tu me castigas a no llevarme y eso no es decente, creo yo. Ti no puedes. —Yo no puedo perder el tiempo, Nino. Te dejo al cuidado de Stella, y como le suceda algo, jtirate al rio con una buena piedra al cuello! cConniclooolks C@©