Pulp Fiction, 1940 · page 21 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 21: what you’re looking at
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qué no buscar otros que intenten hacerlas y cubrirse de una gloria que a usted le sobra? —Sera porque dice el refran que «mas vale lo malo conocido que lo bueno por conocer». Cuando el bien de la nacién exige de sus hijos un sacrificio, no se puede mirar quién ha de realizarlo. Todos estamos obligados a ello, y si me eligen a mi, seria una cobardia rehusar. —Quiero comprenderlo, Jim —dijo ella con vehemencia—, pero lo rechazo. Las mujeres somos egoistas para todo, lo reconozco, tanto para el amor como para las comodidades, la seguridad y cuanto nos rodea, por eso me duele que sea usted el blanco de esas misiones donde su vida esta en constante peligro. De tanto como vale, parece que no le dan valor alguno. Jim sonreia muy divertido ante las filoséficas manifestaciones de la muchacha, pero en el fondo de su alma brotaba un caudal de agradecimiento por su interés y su preocupacion. Levantandose de su asiento dijo: —Bien, voy a preparar unas cuantas cosas para el viaje. Esta tarde me marcho para estar alli a la noche. Quiza pasado manana haya regresado. —NOo se vaya sin despedirse —suplicé ella. —Descuide, que volveré... jAh!... Vigile a Nino. No me gusta dejarle ocioso, porque cuando se aburre no encuentra mejor distracci6n que el alcohol. Hace un rato le sorprendi apostando con unos compatriotas a ver quién resistia mas whisky y le he dejado durmiendo la borrachera. —Perdi6? —pregunt6 ella maliciosa. —Perdié cuarenta y cinco délares que le he obligado a abonar por el gasto. Sus competidores no habian quedado en condiciones de abonar el consumo, pero temo que cuando se despeje se eche a buscarles para que le devuelvan lo pagado. Ganar y pagar seria para él una humillacién impropia de sus puntos de vista. —Descuide, que me ocuparé de él. Texas hizo sus preparativos para tomar el tren aquella misma tarde, y cuando se acercaba la hora de partir, pas6 a despedirse de Stella, quien, conmovida y temerosa, estrecho su mano con efusi6én suplicando: —jPor Dios, piense en usted... y en mi! Le necesito. cConniclooolks C@©