Pulp Fiction, 1940 · page 18 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 18: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
—Por la Virgen de Guadalupe, manito, no hagas eso. Te prometo no beber mas que absenta hasta que me des permiso para festejar alguna cosa buena 0 asi. —Fsta bien, borracho del infierno. ;Dénde esta Stella? —jOh, pues... en su cuarto creo yo! — Crees tu? ¢No te di orden de vigilar? —jOh, claro, creo yo, pero...!, jsi estaba dormida como un angel!... Hacia calor y... —Me parece que me voy a arrepentir de haberte perdonado. Vete a dormir y 6yeme bien: como le suceda algo por tu culpa, te saco el pellejo a tiras. —Nifo, asustado, abandoné6 la estancia. Los vapores del whisky se le habian ido de la cabeza ante la amenaza. Conocia muy bien a Texas y era al inico hombre a quien tenia miedo en el mundo. Jim se dirigid directamente a la estancia de Stella y llam6 suavemente a la puerta. La aterciopelada voz de la muchacha dio orden de pasar, y Jim penetro sonriente. Stella, vestida con una bata coquetona que Jim le habia comprado para andar por la intimidad de sus habitaciones, leia recostada en una silla mecedora. Sus mejillas estaban algo palidas y sus ojos brillaban mas de la cuenta, pero en general su estado parecia satisfactorio. —Cdmo se siente usted hoy, Stella? —pregunt6, besando galantemente su mano. La muchacha adquiri6 un tinte rosado en las mejillas al recibir el homenaje galante de Texas y exclam6 con voz acariciadora: —jOh, Jim!... jEstoy muy bien!... Me siento fuerte y animosa gracias a usted y a sus cuidados. —jBah! No tiene importancia lo que hemos hecho. Lo principal es que recobre el vigor. —jSi estoy muy bien! Ya se me ha pasado la impresion. Fue algo terrible todo aquello, Jim. —En efecto, lo fue, pero vida por vida debia pagar quien no merecia gozar de ella. —jQué dolor! j;Nunca les supuse tan miserables! —Lo malo es que la partida no ha concluido, Stella. No debemos hacernos ilusiones. Me precio de haber conocido a fondo a su prima cConniclooolks C@©