Pulp Fiction, 1940 · page 11 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 11: what you’re looking at
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inconveniente es poder trasladarlo con seguridad. «Los trenes que desde Austin suben por la linea del “Sud Pacifico”, no son muy seguros. Los salteadores les hacen victimas de sus registros en el trayecto, levantando railes, subiendo de incégnito en las estaciones, atacandoles en partidas nutridas en los desfiladeros y no nos atrevemos a cargar el dinero en el tren, primero por lo aparatoso que resultaria llevarlo en cajas desde el Banco a la estacién y segundo porque la garantia del ferrocarril es nimia. »No tardaria en correr la voz del traslado y serian capaces de asaltar los coches en el trayecto dentro de la capital, y de no poderlo hacer, estoy seguro de que el convoy no llegaria a Austin. Por otra parte, un traslado asi no pueden hacerlo una persona ni dos. Se precisa que intervenga mucha gente en la preparacion de las cajas, el traslado, etc., y no tendria nada de extrano que alguien dentro del propio Banco, al tener indicios de lo que se prepara, se pusiese de acuerdo con alguna banda de indeseables y les facilitase detalles preciosos que les orientase para dar el golpe sobre seguro. «Por esto hemos pensado en lo tnico que puede despistar mejor a los ladrones aunque en el fondo resulte mas expuesto. »La idea es preparar doce cajas cargadas de oro, labor que se encomendaria a los empleados, y otras doce exactamente iguales cargadas con piedras, que serian embaladas por un par de personas de absoluta confianza. »Una noche a altas horas, se haria detener una, diligencia a la puerta trasera del banco, cargando en ellas las cajas de piedras como si realmente fuesen las que contienen el oro. Para dar mas aparato, se buscaria una guardia que vigilase el transporte y siguiese dentro de la diligencia el viaje hasta aqui. »Si dentro del Banco existe algun confidente o se sospecha que el oro pueda ser sacado, lo seguro es que vigilen los alrededores y cuando vean partir la diligencia, la sigan para atacarla donde estimen mas factible de poderla saquear. Inmediatamente que el carromato partiese con las falsas cajas arrastrando tras él a los posibles atracadores, una nueva diligencia llegaria a la puerta del Banco, cargaria las cajas auténticas y partiria por sorpresa al galope, llevando el oro de incégnito, mientras los bandidos trataban o no de apoderarse de las piedras enganados por cConniclooolks C@©