Pulp Fiction, 1940 · page 97 of 102
Aventuras de Jim Texas: El monstruo — page 97: what you’re looking at
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tomarnos la venganza por nuestra mano, pero la hidra ha muerto para siempre, que era lo importante. —Cierto —comenté6 Born—; lo que no me explico es lo que ha sucedido y como ese pobre loco... —Creo que, en parte, podemos explicarnoslo —interrumpi6 Texas—; por un motivo ignorado, Zenker ocult6 aqui la parte que pudo conservar del tesoro, y su codicia le movi6 a no seguir la fuga sin antes rescatarlo. Debi6d ser sorprendido por el loco cuando desenterraba el tesoro, y, distraido, no capt6é la llegada de él. La lucha debi6 ser feroz; no hay mas que ver como le ha destrozado la garganta... Luego, sin duda, para mejor rematarle, descarg6 todo el cargador de su revolver sobre él. Aunque un poco tarde, el destino ha sido justo e inexorable con esta fiera humana. —Si —dijo Born—, y por mi parte me siento satisfecho, aunque no haya sido yo el que le hiciese desaparecer del mundo. Como quiera que sea, mi felicidad futura ya no tiene nubes sobre su cielo. Nino pregunto: — Qué piensas hacer con esta carrona, manito? —Dejarla ahi para que se envenenen los coyotes. Un ser tan repugnante como éste no merece los honores de una sepultura. Ahora, levantaremos un acta atestiguando que ha muerto y que hemos reconocido su cadaver, para legalizar su muerte y que Vera se sienta libre del terrible lazo que le unia a él. Nuestra misi6n ha concluido y nos volveremos al rancho para nunca mas salir de él. Recogieron lo poco que habia quedado del tesoro, y, montando a caballo, decidieron abandonar la montana. A pesar de que las sombras se estaban echando encima, como conocian el terreno no les fue dificil poder salir de nuevo al paso. De madrugada entraban en Salt Lake City, donde la calma habia renacido de nuevo. Los mormones, destrozados, se habian retirado medrosamente a sus cubiles, y una paz absoluta reinaba en el poblado. Cuando al fin alcanzaron el palacio del gobernador, éste se mostraba intranquilo por la ausencia de los tres aventureros. Habia realizado infinidad de gestiones para localizar sus cuerpos, pues creia que habian caido en la tragica lucha. Fué para él una enorme alegria volverlos a encontrar vivos, y Texas le hizo un relato detallado de su odisea desde que galoparon cConniclooolks C@©