Pulp Fiction, 1940 · page 95 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 95: what you’re looking at
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descalabro. —No lo niego, pero algo hay que intentar. Si dan el golpe por sorpresa, ese punado de hombres ajenos a la agresi6n, van a verse expuestos a un serio peligro. —Bien, vamos cuando usted quiera. Se disponian a abandonar su refugio, cuando captaron el rumor de un grupo de jinetes que avanzaban a un trote endemoniado, y retrocedieron, quedando pegados a la fisura para no ser vistos. El paso del grupo fue rapidisimo y fugaz, pero Texas, que se encontraba el primero junto al borde del farall6n, estrangul6 un rugido de rabia en su garganta y exclam6 con voz ronca: —jZenker, maldito sea su corazén! Nino, al oirle, empuno el rifle e hizo intencién de salir a la senda a disparar, pero Texas le detuvo diciendo: —No te molestes, Nino; ya no hay nada que hacer. Me ha cogido tan de sorpresa, que cuando me di cuenta ya habia pasado. Ademas, va metido entre dos docenas de hombres que le escudaban con sus cuerpos y todo lo que podiamos hacer era llamar la atencién y exponernos a un serio disgusto. Ahora sabemos que va a dirigir la operacion y es alli donde tenemos que realizar toda clase de esfuerzos para alcanzarle. —jBueno va, manito, le alcanzaremos! —asegur6é rabioso el mejicano—. Aunque tenga que abrirme paso a bocados entre esos sapos exterminadores para buscarle. Yo tengo que ser gobernador de California y ti no me puedes quitar la ocasién de conseguirlo, creo yo. —jOh, no, claro! —repuso Texas sonriendo—. Si tt te presentas en Washington con ese tipo atado a la cola de tu caballo, no dudes que estaras el primero en la lista para cuando Ilegue la ocasion. —Me lo aseguras? —Pues claro esta. Una proeza asi, {qué menos va a merecer? —jPues adelante, manito!... jEse pringao no se me escapa ya, aunque se filtre por el Gran Canén del Colorado! Texas decidi6 seguir adelante. Ain faltaba mucho para recorrer el Canon del Eco y la tarde iba avanzando rapidamente. Mantuvieron las monturas a un trote regular. La vista abarcaba rectamente el hermoso paso natural abierto por la naturaleza en la montana y podian precaverse de cualquier sorpresa. cConniclooolks C@©