Pulp Fiction, 1940 · page 68 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 68: what you’re looking at
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—jAlto! —grit6 uno de los recién llegados—, jPolicia del gobernador! Texas se adelanto, diciendo: —Bien venidos, senores. Llegan ustedes un poco tarde para tomar parte en el festejo, pero no importa, les brindaremos el botin. Arriba tienen ustedes, los despojos de cinco «angeles exterminadores» y por ahi andan los restos de uno de sus mas destacados jefes. —Bien; y ustedes, ;quiénes son? —Si tiene la bondad de llevarnos a presencia del gobernador, él podra decirselo. —jOh, claro que les llevaré! No supondran que les voy a dejar marchar tranquilamente después del tumulto que han armado y de la hecatombe que acaban de provocar. —Bueno, pues haga el favor de no tardar, porque tenemos mucha prisa. Envienos con alguien al palacio del gobernador, y mientras, que se entretengan a recoger esas carronas. El jefe dio orden a dos de sus hombres para que acompanasen a los detenidos, mientras los otros dos formaban guardia ante la herreria despejando la calle, en la que se habian agrupado muchos curiosos. Texas ardia en deseos de llegar cuanto antes al palacio gubernamental. Temia que se corriese la voz por el poblado y algtin grupo de descabezados intentasen una agresién contra ellos por sorpresa. Seguidos de algunos curiosos, llegaron por fin al palacio, un edificio de dos pisos situado en uno de los lugares mas céntricos de la ciudad, y mientras la guardia del palacio quedaba vigilando a los detenidos, el jefe de la patrulla subi6 al despacho a dar cuenta al gobernador de la detencién y de la contestaci6n que los presos le habian dado. Mientras esperaban, Born, un poco nervioso, pregunto: —Texas, cree usted que esto pueda traer alguna complicacién? Nos hemos excedido sin previa justificacién, y como el gobernador sea un poco quisquilloso... —No se preocupe. Vera cuando le muestre mis documentos como se muestra convertido en una malva. Y a una orden del policia; pasaron al despacho de la primera cConniclooolks C@©