Pulp Fiction, 1940 · page 54 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 54: what you’re looking at
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Texas, brutalmente, le sacudio, afirmando: —Si no grunes mas bajo, tendré que meterte otra vez en la boca el canon de un revolver, pero esta vez para disparar cuando esté dentro... No berrees mas y escucha. El herido comprimi6 sus dolores, y Texas pregunt6: —Quién os incité a venir aqui a asaltar nuestras habitaciones? —F]l jefe —bramé6 el herido. —Quién es el jefe? —Fse de las barbas..., el que esta muerto ahi, en el pasillo. —Quién le comision6 a él este trabajo? —No lo sé... Texas se volvio a Born, diciendo: —Cuelgue del montante de esa puerta un buen trozo de cordel. Veremos si apretandole un poco el ganote a este buen mozo se le refresca la memoria. El herido, aterrado, comprendiendo que su enemigo no amenazaba en broma, se revolvi6 en el lecho, rugiendo: —jNo! jNo!... jHablaré! Obramos por orden de Ben Lorit. —,Quién es Lorit? —Fs uno de nuestros mas altos jefes. —Un angel exterminador? —Si. —(,Dé6nde esta Lorit? —Vive en la calle Estrecha, donde tiene una herreria. — Qué comisién os dio? —Primero, vigilar la estacién para localizar a tres individuos cuyas senas nos dio. Tenian que venir de California, pero no llegaron. Mas tarde, nos relevé de ese servicio porque, segtin dijo, ya no habia que esperarles. Habian llegado por otro camino y se hospedaban aqui... Nos orden6é vigilar la posada y procurar introducirnos en los dormitorios para sorprenderlos durante el sueno y matarlos. Cuando vinimos sélo estaba éste, pues los otros dos se encontraban ausentes, y Parker fue el encargado de darle muerte mientras nosotros vigilabamos. Se introdujo en su dormitorio mientras el huésped bajaba a la cantina. Nosotros quedamos vigilando, pero sorprendimos el ruido de la lucha y los gritos de nuestro companero y acudimos. La puerta estaba cerrada y no se podia entrar, pero decidimos esperar en el pasillo a que cConniclooolks C@©