Pulp Fiction, 1940 · page 40 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 40: what you’re looking at
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a quien busco. —No, no es facil. Salt Lake City siempre tiene forasteros. Es la capital del Estado. —Comprendo. Es una lastima que no sea un poblado, donde esas cosas se averiguan mas facilmente. Y durante un buen rato continuaron su animada charla. ox ox ox Nino, oculto en el tinglado de la _ plaza, se aburria olimpicamente. El trafico habia cesado casi por completo a tales horas, pues, dado el nerviosismo que reinaba en la ciudad, la gente no se consideraba segura entre las sombras de la noche y se abstenia de circular por las calles. La iluminaci6n era escasa y todo se prestaba a emboscadas y asaltos, rodeados de la mayor impunidad. Llevaba mas de una hora esperando con impaciencia la salida de Texas, cuando sus agudos ojos descubrieron un grupo de media docena de individuos que, pegados a las fachadas de las casas para mejor pasar desapercibidos, se adelantaban en fila india, dando la vuelta por el lado contrario al que él ocupaba. Precavidamente empuno el revdlver y, pegado al fondo del sombrajo, se preparo por si la cosa iba contra él. A través de los palos seguia atentamente el avance del grupo, que, tras dar la vuelta a media plaza, alcanz6 la morada de Page, deteniéndose junto a la puerta del almacén. Nino se envard. Adivinaba que intentaban algo contra el almacenista, y como éste estaba considerado como un amigo de Texas, el mejicano se dispuso a intervenir. El grupo examino atentamente la fachada, y alguien senal6 con el brazo las dos ventanas contiguas a la puerta, que se abrian a una altura de unos dos metros o algo mas. Tres de los que componian el grupo se unieron formando un apretado corro y otro de ellos salt6 hasta ponerse de pie sobre sus hombros y de esta forma alcanzar el marco de una de las ventanas, que se encontraba entreabierta. Nino se dio cuenta de que intentaban un asalto por sorpresa, y, abandonando con sigilo su escondite, avanz6 también, pegado a las (a cConniclooolks C@©