Pulp Fiction, 1940 · page 29 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 29: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
—Digame lo que es. —Sencillamente, saber qué medro personal busca usted en este asunto, puesto que ni es mormon ni aspira a poseer una docena de mujeres bonitas y carifosas. —Se lo voy a decir y lo comprendera, porque he de advertir que lo que yo busco con ahinco es algo que le afecta a usted tanto como a mi. «Siempre que se produce una situacién como ésta y hace falta alguien de condiciones excepcionales para tratar de conjurarla, el Gobierno apela a un solo hombre, en el que posee confianza ciega. Este hombre, el elemento mas terrible de toda la Nacién, acude al llamamiento, y con una audacia sin limites se dedica a perseguir las raices del mal, hasta acabar con ellas. Yo he luchado con él varias veces, y la ultima hubiese cortado para siempre sus actividades, si hombres poco precavidos no hubiesen obrado alocadamente, fiandose de elementos de que no debian fiarse. Usted habra oido hablar del fin que acaba de tener el gran jefe del “Ku-Klux-Klan”. —Si, por cierto. —Pues ahora viviria y se estaria riendo de su enemigo si idiotamente no se hubiese confiado de una mujer, que se vendio al enemigo por dinero y le llev6 a la horca. »Yo lo tenia todo bien preparado para su éxito cuando estaba con el agua al cuello, y él se zambull6é en el lago con las manos atadas. Esto sirvid a su enemigo para vencerle y llevarle al sepulcro, y por su culpa yo estuve a punto de correr la misma suerte, aunque, menos confiado, vivia alerta, y pude escapar. «Si he venido aqui a ayudarle, es porque estoy seguro de que con la fuerza de “Los Angeles Exterminadores”, no sdlo podremos vencer para su causa, sino que yo podré vengarme haciendo desaparecer para siempre al hombre terrible que todo lo intenta y casi todo lo puede. —Bien; pero jquién es ese poder tan extraordinario? —Se llama Jim Texas y fue capitan confederado. —jOh, si, he oido hablar mucho de él! —Pues bien; oira hablar mas y mas desagradablemente si interviene en este asunto y se propone cazarle y entregarle a esa figura decorativa que oficia de gobernador en Utah. Se lo dice a usted un hombre que le conoce como nadie. cConniclooolks C@©