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Pulp Fiction, 1940 · page 24 of 103

Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 24: what you’re looking at

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Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 24: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Ya sabia yo que habias de reconocerlo asi, Stella. Le he advertido a Snock que esta vez lucharé solamente por Vera; si no..., lamentandolo mucho, me hubiese abstenido. Nino no recibio la noticia del viaje con la alegria de otras veces. No era el miedo el que le movia a no sentirse a gusto con el peligro; era la novedad de verse padre de aquel mufeco de ojos negros y pelo rizado como él, que le tenia convertido en un pelele todo el dia, sin acertar a desprenderse de Guadalupe. Un poco mohino, gruno: —jAl diablo ese sapo, manito!... Si él no tiene agallas para venir a buscamos 0 asi, spor qué hemos de ir a buscarle nosotros? Dejadle que se pudra mordiéndose el veneno que tiene en la sangre, jmaldita sea Jalisco! Texas, despectivo, exclamo: —Bueno, Nino; si tienes miedo, eso ya es otra cosa. Con gente cobarde no quiero nada. Me las arreglaré con Born, que tiene sangre mas caliente que tt en las venas. El mejicano dio un respingo, grunendo: — Mas que yo? jMaldita sea su figura de esparrago!... Quisiera verlo, jrepinto!... Vamos a ir donde tt quieras, y si pisa una raya mas lejos de donde yo pise, me dejo chamuscar el bigote o asi, que es lo que mas quiero de mi persona. Un hombre que va a ser gobernador de California cuando su hija se case con el ranchero mas rico del Estado, no puede tener miedo a un pringao tinoso como ése. —jOh, si, claro! Pero para llegar a ser gobernador hay que hacer méritos, Nino. Un servicio de esa categoria a la Nacion te da derecho preferente sobre tus rivales. —jDiablo! Tt crees? — C6mo, que si creo? Estoy seguro; pregtntale a Snock. —Bueno va; me basta que tt lo digas. Vamos cuando quieras, y te juro que cuando me den el nombramiento voy a poner la piel de ese sapo delante de la mesa de mi despacho para que la gente se de cuenta de lo que soy capaz... Esta vez no volvemos al rancho sin traernos las orejas de ese buitre para colgarlas a la puerta de la cerca. Al dia siguiente lleg6 Born, muy satisfecho de volver a empezar la lucha contra el monstruo, y dos dias después partian para la cConniclooolks C@©