ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Pulp Fiction, 1940 · page 20 of 103

Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 20: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 20: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

exceso de trabajo. Texas, solicito, exclamo: —Querido Snock, creo que no has podido hacer nada mejor que venir aqui. Has trabajado demasiado te estas matando lentamente. Espero que una temporada larga aqui te rejuvenezca. —FEs cierto, pero... puedes creerme que he tenido que realizar un verdadero esfuerzo para poder venir. A no ser por... Bueno, de todas formas me hacia falta, y he cerrado los ojos para poder abandonar un trabajo que, por ser tan personal, es dificil traspasar a nadie. Texas se lo llev6 a su despacho y, cerrando la puerta para no ser oido, exclam6o: —Bueno. Snock, a mi no trataras de enganarme. Observo que te hacia falta un buen descanso; pero, como te conozco, sé que no es tu salud lo que te ha impulsado a venir. Espero que me digas claramente el motivo, antes de que Stella pueda sospechar la verdad. Snock se qued6 un momento pensativo, y replicé: —Lo siento, Texas... No te he querido llamar a Washington por temor a que no te desplazases hasta alli. Estas en el momento cumbre de tu vida feliz, y es muy natural que te resistas a truncar esa felicidad y, sobre todo, a correr nuevos y serios peligros. Yo sé que hemos abusado hasta lo infinito de ti de tu bondad y de tu patriotismo; pero créeme que, por mas que me he estrujado el cerebro buscando una persona que pueda substituirte, no la encuentro. Tengo algunos agentes magnificos, el mismo Born es un elemento formidable, pero no solo y por su propia iniciativa. Como auxiliar de un hombre como tt, es algo ideal, pero como director para una empresa de esta envergadura no daria de si lo que tu... Texas, muy serio, pregunt6: —Bueno, Snock: y el dia que yo me muera, ;qué va a suceder? gEs que entonces se van a terminar los hombres aptos y de valor para resolver los problemas, por graves que sean? —Tienes raz6n en protestar, Jim, lo reconozco. Parece como si me hubiese acostumbrado a cargar sobre tus hombros todo el peso de los sucesos graves de la Naci6n, y, por temor a probar la capacidad de otro, no quisiera hacerlo... Creo que hay algo de eso, pero la cosa es tan grave y urgente, que no me da tiempo a probar a cConniclooolks C@©