Pulp Fiction, 1940 · page 12 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 12: what you’re looking at
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una criatura digna de ser amada con devoci6n, sus palabras sensatas, nobles y dignas me habrian acabado de convencer. Me siento el mas feliz de los mortales, porque comprendo que esa declaraci6n, no solo es la justa, sino la que me hara saber esperar con impaciencia, pero con fe. Nada temo ya en la vida, porque sé que si usted puede ser algun dia de otro hombre, ese hombre seré yo. Gracias, Vera, y sepa que le corresponderé como merece y sabré esperar y luchar porque su felicidad futura, que es la mia, llegue a ser un hecho. Vera le oia radiante de gozo. Al fin, se estaba filtrando un verdadero rayo de luz en su vida y su claridad inundaba su alma y le hacia rejuvenecer el rosal de sus ilusiones. Tenia fe en Born, tenia fe en Texas, que se habia declarado su angel vengador, y confiaba en que un dia mas 0 menos cercano el monstruo que vigilaba su vida moriria a manos del hombre a quien habia hecho mas dano en el mundo, y ella gozaria de la felicidad, que creia muerta para siempre. El balido del nino al despertarse rompio el idilio. Vera se levant6é presurosa a sacarle de la hamaca, y el pequeno, al sentirse en sus calidos brazos, parecid comprender la felicidad de ella, y sonri6é agradecido. Born suspiro: —Vera, el dia que Dios quiera que la vea levantar en sus brazos un nino como ése, pero que sea sangre de nuestra sangre y carne de nuestra carne, creeré que el Paraiso sdlo se hizo para los dos y que Dios nos lo regal6 para nuestra dicha. cConniclooolks C@©