Pulp Fiction, 1940 · page 90 of 103
Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 90: what you’re looking at
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bast6n que encerraba los documentos, dej6 otro igual en su lugar, desapareciendo rapidamente. Todo fue cuesti6n de tres minutos, y asi, cuando Zenker, furioso, volvi6d a su departamento, el cambio se habia verificado, y el escamoteador, con el bastén oculto debajo de su ropa, abandonaba el hotel tranquilamente. Zenker regres6 con los nervios en tensién. Algo flotaba imperceptiblemente en torno a él, amenazando con la muerte, y, asustado por primera vez en su vida, sdlo penso en huir. Como un lobo acorralado, mir6é en torno suyo sin descubrir nada anormal, y, aferrando de nuevo el bast6n, se pregunt6d ddnde esconderia aquel tesoro inestimable. La averia del teléfono le parecia cosa preparada para evitar que nadie se comunicase con Harnold, y debia intentarlo por otro teléfono. Tenia que aclarar lo de Belle, y, si no lo lograba, significaria que ésta les habia traicionado. No queria dejar el bast6n alli, pero no podia salir a la calle con él para no llamar la atencién. Opt6d por sacar los documentos y guardarlos sobre su persona. Pero al destornillar de nuevo el adminiculo y descubrir que éste estaba vacio, un rugido inhumano se escapo de su pecho. Loco de furor, empuno el revélver y mir6 a todas partes, aterrado, buscando el invisible peligro. Sus ojos de halcén registraron la habitacién hasta posarse sobre la roseta. Al acercarse, descubri6 el agujero, y, en un impulso salvaje, sali6d al pasillo y empuj6 brutalmente la puerta, creyendo descubrir alli emboscado al ladr6n. Pero la estancia se hallaba vacia, y una angustia imponderable se apoderd de él. Ahora sabia que todo se habia descubierto y adivinaba que le estaban encerrando en los agudos dientes de una trampa que le llevaria a la horca. Obsesionado por huir, trat6 de serenarse, y, por fin, sigilosamente, se desliz6 por los pasillos y alcanz6 la puerta del servicio, con el revélver escondido en la manga. Si le salian al paso, se abriria camino a tiros 0 moriria matando, pero nada sospechoso descubri6. Creyendo haberse adelantado a sus enemigos, corrio calle arriba. Tenia que desaparecer, pero antes... jantes Belle pagaria cara su cConniclooolks C@©