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Pulp Fiction, 1940 · page 84 of 103

Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 84: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 84: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Pues, resuelto. Manana, a las cuatro, estoy comprometido a jugar un rato con mi companero de escano William Field. Le he pedido permiso para llevar un companero que juegue conmigo, y accedié encantado. Ese companero sera usted. —Bien; ¢eso qué tiene que ver...? —Mucho, Lane. Antes, ira usted a los almacenes Pick y adquirira material para jugar al golf. Entre éste, vera que venden unos bastones con el mango de asta de bufalo, muy bonitos. Adquirira uno de ese tipo y lo metera en su cesta. A las cuatro en punto, pasaré por su hotel a recogerle para llevarle alli. —jNo! No es conveniente que lo haga. Podrian sospechar. Digame donde es, y yo me presentaré en su nombre. —Si, tiene usted razon. Siguiendo la orilla derecha del rio, vera usted una villa con los tejados de pizarra muy inclinados y cuatro torres en los cuatro angulos. Ese es el hotel. —Bien; eso quiere decir... —Que los documentos estén ocultos en el hueco del basté6n. En el campo, durante el partido, yo dejaré el bast6n en tierra con cualquier pretexto, y usted lo recoge y luego me lo entrega, pero después de haberlo cambiado por el suyo. Usted se lleva los documentos y nadie se da cuenta del cambio. —jMagnifico, senor Harnold! —exclamé Zenker—. Esos documentos en su poder eran mi pesadilla. Yo los conservaré durante un par de dias para repasarlos, por si necesito estar impuesto de su contenido. Nadie sabe lo que puede suceder, y en cualquier momento podria necesitar convocar una reunién magna o intentar algo desesperado si las cosas se pusiesen graves, aunque quiero suponer que no. Mientras el Gobierno no pueda poseer algo tangible contra usted, nada puede intentar, y si, pasado el plazo marcado que se esta terminando, no puede acusarle concretamente, tendran que irse fracasados y el peligro habra desaparecido. —Si no intentan algo personal contra mi. —En el momento que se cumpla la fecha, usted sale de viaje para Virginia a descansar. Alli habra cientos de fieles que le encerraran en un cerco imposible de romper. —Fs una idea, Lane. Necesito descansar. Tengo que preocuparme de mandar arreglar mi hacienda de Virginia. Pienso llevarme durante el descanso a Belle. cConniclooolks C@©