Pulp Fiction, 1940 · page 85 of 92
Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 85: what you’re looking at
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sigilosamente a la cabana. No se veia luz en ella y un silencio impresionante reinaba en derredor. Dando un rodeo para no enfrentarse con la puerta, alcanzaron ésta de través y Texas, intrépido, abrid de un feroz puntapié, gritando: —jArriba las manos o disparo! Un agudo y angustioso grito de mujer respondid a la amenazadora orden y Texas saltando hacia adelante, aprisioné a Vera cuando ésta trataba de hacer uso de su pequeno revolver. La empuj6 con violencia escudandose en ella y Nino, que le precedia, salt6 como un muelle cayendo sobre Spack y desarmandole cuando éste disparaba sobre él. Ya impotentes ambos, Texas friamente ordeno: —Pasen al interior. Tenemos que hablar. Sacé un fésforo que encendi6o. Sobre una tosca mesa encontr6 un cabo de vela que prendié fuego. Su tétrico resplandor ilumin6é siniestramente los certileos rostros de Spack y su hija. Texas mir6 con insistencia a todos lados, preguntando: —¢Y su angélico secretario senor Zenker, dénde esta? —Busquelo usted —repuso agudamente Vera. —Fso tendré que hacer, pero temo que haya puesto muchas millas por medio al conocer su fracaso. Es un muchacho prudente. Temia que todos ustedes se estaban jugando la cabeza y ha preferido poner a salvo la suya importandole poco que la perdiesen los demas. Vera rechino los dientes, pero no contest6 y Texas, encarandose con Spack rugio con fiereza: —Senor Spack, es usted el monstruo mas grande que he conocido en mi vida. Disculpo a los pistoleros que sin fortuna ni medios de vida, se juegan la cara valientemente para robar un hatajo o asaltar un rancho; detesto con asco y repugnancia a los que como usted, nadando en millones, no dudan en poner su dinero y su influencia al servicio de la maldad para acrecentar su fortuna, aunque sea formando un pedestal con los cadaveres de los que se opongan a sus planes. "A sus muchos crimenes y latrocinios, puedo anadir como acto principal el hundimiento del "express" de Tejas en el rio Sabine, con mas de cien victima, solamente para librarse de mi justicia; ha intentado usted deshacerse de mi, de mi companero y de su sobrina Stella por varios procedimientos. Negando hasta su propia sangre y solo por egoismo de locura, quiso usted que mataran esa infeliz muchacha que no ha cometido mas delito que poner en sus manos la fortuna de su padre y ahora para acrecentar sus. mundas C@©