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Pulp Fiction, 1940 · page 45 of 92

Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 45: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 45: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

ViVOS y sanos. —jQuisiera verlo! —comento Nino. —Pues ahora mismo, incrédulo. Cruzaron el vagén y se dirigieron a las literas ocupadas por el financiero y su familia. Un silencio impresionante reinaba en ellas y Jim se extrano. Empujo la primera puerta correspondiente al departamento de Stella y apenas eché un vistazo al interior lanz6 un grito de angustia. La joven yacia en el suelo atravesada y su rostro parecia de cera. —jDios de Dios! —rugiéd—. ¢Qué han hecho con ella? Pero al aproximarse y reconocerla observ6 que solamente se hallaba desmayada. La impresion sufrida a causa del tiroteo habia sido superior a sus fuerzas y habia perdido el conocimiento. Texas la deposit6 con delicadeza sobre la litera, ordené a Nino que fuese en busca de su cantimplora. Unos sorbos de alcohol servirian para reanimarla. Pero el desmayo era intenso y Stella no dio senales de recuperar el sentido. Texas, mas tranquilo, decidié dejarla reposar. Mas tarde seria cosa de ocuparse de ella. Ahora quien le interesaba era Spack y sobre todo Zenker. Pero cuando empujo6 la puerta de la litera la descubri6 vacia. En la red habia dos maletas depositadas, pero los viajeros habian desaparecido. Febrilmente les busco por el tren, pero nadie habia visto al trio. Fué inttil la busqueda y al final, Texas tuvo que rendirse a la evidencia, habian desaparecido. —jRepinto! —exclamé Nino—. Sdélo pueden haberlo hecho cuando el tren estuvo parado. —Justamente. Al observar que la emboscada fracasaba, se supieron en peligro y tuvieron miedo a las consecuencias, pero... ¢gpor qué han dejados abandonada a Stella? —jMaldita sea Sonora! —exclamé Nino—. jTienes raz6n, maniato! ¢Por qué la han dejado? —Fso es lo que quisiera saber, Nino. No ha sido un olvido, no; podian haberle hecho descender con ellos mientras peleabamos nosotros. Aqui hay un misterio y daria media vida por descubrirlo. —jRepinto! ¢Y si la muchacha no quiso seguirles? —Lo dudo, pero...en fin, ya lo averiguaremos. Se dirigieren a la litera de la muchacha, que continuaba privada de sentido y tard6 mas de una hora en recobrar el conocimiento. Cuando abri6é los ojos descubriendo a Jim a su lado, se pas6 la mano por el rostro como si algo le estorbase y luego, sonri do C@©