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Penny Dreadfuls, 1875 · page 99 of 400

Varney El Vampiro — page 99: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 99: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Si encendemos una luz aqui —dijo Henry— tendremos la mayor probabilidad del mundo de ser vistos, pues la iglesia tiene muchas ventanas. —Entonces no la tengais por ningun concepto —dijo el senor Chillingworth—. Una cerilla sostenida baja en el banco puede permitirnos abrir la cripta. —Ese sera el unico plan. Henry los condujo hasta el banco que pertenecia a su familia y en cuyo suelo se hallaba la trampilla. — {Cuando se abrio por ultima vez? —pregunt6 Marchdale. —Cuando muri6 mi padre —respondio Henry—-; hace unos diez meses, creo. —Entonces los tornillos habran tenido tiempo de coger un buen Oxido. —Aqui tenéis una de mis cerillas quimicas —dijo el senor Chillingworth, al tiempo que de pronto iluminaba el banco con una Ilama clara y hermosa que duro cerca de un minuto. Los cabezales de los tornillos se distinguieron facilmente, y el breve lapso de luz permiti6 a Henry girar la Ilave que habia traido en la cerradura. —Creo que sin luz ahora —dijo— puedo desenroscar los tornillos con facilidad. —({ Puedes’? —Si; no son mas que cuatro. —Inténtalo, entonces. Henry lo hizo, y como los tornillos tenian cabezas muy grandes, hechas a proposito, para facilitar su remocion cuando fuera necesario, con profundas ranuras para recibir el destornillador, no tuvo dificultad en encontrar a tacto los lugares correctos y extraer los tornillos sin mas luz que la que ofrecia el aspecto blanquecino del cielo. —Ahora, senor Chillingworth —dijo—, otra de sus cerillas, por favor. Tengo los tornillos tan sueltos que puedo recogerlos con los dedos. —Aqui tienes —dijo el doctor. En un instante el banco qued6 tan iluminado como de dia, y Henry consiguio sacar los pocos tornillos, que coloc6é en su bolsillo para mayor seguridad, ya que, por supuesto, la intenciOn era volver a dejar todo exactamente como estaba para que no surgiera la menor sospecha de que la cripta hubiera sido abierta y visitada por cualquier proposito, secreto o no. —Descendamos —dijo Henry—. No hay mayor obstaculo, amigos mios. Descendamos. —Si alguien —observ6 George en un susurro mientras descendian lentamente las escaleras que conducian a la cripta— me hubiera dicho que iba a bajar a una cripta con el fin de averiguar si un cadaver, que |levaba casi un siglo alli, habia sido removido 0 no y se habia convertido en vampiro, habria denunciado la idea como una de las mas absurdas que jamas haya entrado en la mente de un ser humano. —Somos esclavos de las circunstancias —dijo Marchdale—, y nunca sabemos lo que podemos hacer o lo que no. Lo que en un momento nos parece tan improbable que roza lo imposible, en otro se convierte en la Unica acciOn que nos parece viable intentar. Ahora habian Ilegado a la cripta, cuyo suelo estaba compuesto de losas planas de color rojo, colocadas en orden tolerable una junto a otra. Como habia dicho Henry, la cripta no era extensa. De hecho, varias de las habitaciones destinadas a los vivos, en la mansion, eran mucho mas grandes que aquella destinada a los muertos. El aire era himedo y fétido, pero no tan malo como podria esperarse, considerando los meses que habian transcurrido desde la ultima vez que se abrio la cripta para recibir a uno de sus horribles y todavia presentes habitantes. CONniluCEOOOlKS.€O