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Penny Dreadfuls, 1875 · page 70 of 400

Varney El Vampiro — page 70: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 70: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

horrorizado... completamente y terriblemente horrorizado. Como mi pobre y querida hermana, creo que jamas volveré a dormir. —No pienses eso, George —dijo Marchdale—. Si permites que esto te afecte tanto, aumentaras el desasosiego que inevitablemente habra de pesar sobre tu pobre madre. Conoces su afecto por todos ustedes; permiteme, como viejo amigo suyo, rogarte que muestres ante ella el semblante mas sereno que puedas. —Por una vez en mi vida —respondio George con tristeza—, trataré de fingir ante mi querida madre. —Hazlo —dijo Henry—. La intencion justifica esa pequefa hipocresia, puedes estar seguro, George. El dia transcurri6, y la pobre Flora siguid en estado muy delicado. No fue hasta el mediodia que Henry resolvid Hamar a un médico para atenderla; monto entonces a caballo hacia la cercana villa del mercado, donde sabia que residia un facultativo de gran inteligencia. Habia decidido confiarle el asunto bajo promesa de secreto; pero, mucho antes de llegar, comprendio que aquella promesa ya carecia de sentido. Nunca habia pensado —ttan absorto habia estado en otras preocupaciones— que los sirvientes estaban al tanto de todo el suceso, y que seria imposible mantener la historia, con todos sus detalles, fuera de su alcance. Por supuesto, una oportunidad semeyjante para el chismorreo no podia desaprovecharse; y mientras Henry reflexionaba sobre el modo mas prudente de proceder, la noticia de que Flora Bannerworth habia sido visitada por un vampiro —pues los criados asi lo Ilamaban de inmediato— se difundia por todo el condado. Mientras cabalgaba, Henry se cruz6 con un caballero de la comarca que, tirando de las riendas, le dijo: —Buenos dias, Mr. Bannerworth. —Buenos dias —respondio Henry, dispuesto a seguir su camino, pero el caballero anadio: —Perdone que lo detenga, senior, pero {qué hay de cierto en la extrafa historia que todos repiten acerca de un vampiro? Henry casi cayo del caballo de la sorpresa; gir6 el animal bruscamente y exclamo: —jEn boca de todos”? —Si; la he ofdo ya de al menos una docena de personas. —NMe deja asombrado. —(/Entonces no es cierto? Claro que no soy tan absurdo como para creer en vampiros, pero {no hay nada de fundamento en el rumor? Por lo general, al fondo de estas habladurias populares hay algo, un pequefo nucleo en torno al cual se forma toda la historia. —lMi hermana esta enferma. —Ah, iy eso es todo? Ya veo... —Tuvimos un visitante anoche. — {Un ladr6n, supongo? —Si, si, creo que un ladron. Estoy convencido de que lo fue, y que la pobre se Ilev6 un gran susto. —Por supuesto, y a partir de eso se ha injertado la historia del vampiro, y de las marcas de sus dientes en el cuello, y todos esos detalles circunstanciales. Bueno, senor, buenos dias, Mr. Bannerworth. CONniluCEOOOlKS.€O