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Penny Dreadfuls, 1875 · page 400 of 400

Varney El Vampiro — page 400: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 400: Penny Dreadfuls, 1875

A restored page from Penny Dreadfuls, 1875. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Deéjelo, déjelo —insisti6 el senor Chillingworth. —FE] villano —dio el almirante—; es capaz de arruinarlo todo. j;Quién lo habria imaginado! Pero siempre ha sido asi con él durante veinte anos: nunca ha tenido juicio para la bebida. Cuando todo marcha sin problemas y no hay nada que hacer, y el tipo podria permitirse un trago de mas sin que a nadie le importara, esta sobrio como un juez; pero, en cuanto hay algo que hacer que requiere un poco de habilidad, ;maldita sea!, se embarca suficiente ron como para hacer flotar un navio de setenta y cuatro cafiones. —j{ Vas a invitar a algo de beber —dijo Jack—, viejo tronco? {Recuerdas donde te abrieron la cabeza frente a Beirut... cOmo caiste de espaldas y tratabas de recordar el catecismo, viejo bruto? Me avergiienzas. ; Recuerdas a la muchacha morena que compraste por trece chelines y seis peniques en las benditas islas del Pacifico, y que luego vendiste por un dolar a un negro de mas de dos metros, descalzo? Eres un buen ejemplar, si sefor, para hablar de marines y grumetes, y de marineros de tierra firme... jmaldito seas! {,Recuerdas al pequenio francés que te dijo que te arrancaria la nariz, y yo te aconsejé que te la enjabonaras? ;Recuerdas a Sall en Spithead, cuando la hiciste entrar por el portillo de la cabina de estado... casi toda menos el trasero? —jMuerte y demonios! —dijo el almirante, soltandose del agarre del senor Chillingworth. —Si —dijo Jack—, acabaras encontrandote con ambos uno de estos dias, viejo gallo, y sin duda alguna. —jLe quitaré la vida, le quitaré la vida! —rugio el almirante. —No, no, senor —dijo el senor Chillingworth, sujetandolo por la cintura—. Mi querido senor, recuerde ahora, si me permite aconsejarle, almirante Bell: hay una buena cantidad de esa ardiente ginebra holandesa en la habitacion de al lado; si lo sienta ante ella y lo deja beber, lo remata. Le aseguro que se quedara tranquilo. —{ Qué dices? —grito Jack—. ;Ginebra? {Quién tiene? Después del ron y de Elizabeth Baker, si hay algo que me gusta, es la ginebra. —jJack! —dijo el almirante. —jSi, si, senor! —dijo Jack, instintivamente. —Ven por aqui. Jack se tambale6 tras él, y los tres llegaron a la habitacion donde el almirante y el senor Chillingworth habian estado sentados antes de la alarma. —Ahi —dijo el almirante, poniendo la luz sobre la mesa y senalando la botella—. {Qué te parece eso? —Yo nunca opino en tales circunstancias —dijo Jack—. jPor los muros de madera de la vieja Inglaterra! Agarro la botella y, Ilevandose el cuello a la boca, durante unos momentos no se oy6 mas que el gorgoteo del licor al descender por su garganta; su cabeza se echo cada vez mas hacia atras hasta que, por fin, volco hacia atras con silla, botella y todo, y quedo tendido en el suelo en un estado de completa embriaguez. —Hasta aqui, todo va bien —djjo el almirante—. Al menos, esta fuera de en medio. —Le aflojaré el pafuelo del cuello —dio el senor Chillingworth—, y luego iremos a sentarnos a otra parte; y yo recomendaria que, si ha de ser en algun sitio, tomemos posicion en aquella camara —la que fue de Flora— donde cuelga el misterioso retrato en paneles que guarda tan notable semejanza con Varney, el vampiro. —jSilencio! —dijo el almirante—. {Qué es eso’? CONniluCEOOOlKS.€O