Penny Dreadfuls, 1875 · page 186 of 400
Varney El Vampiro — page 186: what you’re looking at
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El conde habia asegurado de inmediato al verdadero heredero y lo habia arrojado a las minas, para que pasara una vida de trabajo y amarga desesperanza. a @& Se celebro un gran banquete. Las puertas del castillo se abrieron de par en par, y todos los que llegaron fueron atendidos sin distincion. Esto ocurri6 con ocasion del matrimonio del conde y la condesa, varios meses después de la muerte de su hijo, a quien ella fingia llorar largamente. Sin embargo, la boda se Ilev6 a cabo con toda magnificencia y esplendor. La condesa volvi6 a aparecer ataviada con riqueza y belleza: era orgullosa y altiva, mientras que el conde se mostraba imperioso. Entretanto, el joven Conde de Hugo de Verole permanecia confinado en las minas, junto al doctor. Por una extrafia coincidencia, el doctor y el joven conde se hicieron companeros, y aquel, meditando proyectos de venganza, educé al muchacho durante varios afios en las minas, fomentando en él un espiritu de revancha. Finalmente escaparon juntos y se dirigieron a Leyden, donde el doctor tenia amigos, y coloco a su pupilo en la universidad, convirtiéndolo en un instrumento eficiente de venganza, pues la educacion del conde le permiti6 apreciar el esplendor y el rango de los que habia sido privado. Decidi6 permanecer en Leyden hasta alcanzar la mayoria de edad y luego dirigirse a los amigos de su padre, y mas tarde a su soberano, para despojar y castigar a ambos por sus dobles crimenes. El conde y la condesa continuaron viviendo en un estado de esplendor regio. Los enormes ingresos de su territorio, el tesoro acumulado por el difunto conde, asi como las rentas provenientes de las minas, habrian permitido un gasto aun mayor del que sus gustos exigian. No habian oido nada de la fuga del doctor y del joven conde. Quienes lo sabian guardaron silencio por temor a las consecuencias de su negligencia. La primera advertencia que recibieron fue de un mensajero del Estado, exigiéndoles entregar los ingresos del castillo y el tesoro del difunto conde. Esto les sorprendid enormemente, y se negaron a hacerlo, pero poco después fueron apresados por un regimiento de coraceros enviados para detenerlos, y se les acuso del crimen de asesinato a instancias del doctor. Fueron juzgados y hallados culpables; al ser de la nobleza, su ejecuciOn se retraso y fueron condenados al exilio. Esto se hizo por deferencia al joven conde, quien no deseaba que el nombre de su familia se viera manchado por una ejecucion publica ni que fueran tratados como convictos. El conde y la condesa abandonaron Hungria y se establecieron en Italia, viviendo con los restos de la fortuna del Conde de Morven, privados de todo esplendor, pero con lo suficiente para no verse obligados a realizar trabajos serviles. El joven conde finalmente tomo posesion de su patrimonio y de su tesoro, tal como los habia dejado su madre y su amante. El doctor continuo ocultando sus crimenes al joven conde, y los culpables negando todo conocimiento de ellos, logré escapar; pero regreso a su lugar natal, Leyden, con una recompensa por sus servicios del joven conde. Flora se incorporo tras leer el manuscrito, que aqui terminaba, y justo en ese momento escuch6o acercarse un paso frente a la puerta de su habitacion. CONniluCEOOOlKS.€O _~