Penny Dreadfuls, 1875 · page 170 of 400
Varney El Vampiro — page 170: what you’re looking at
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—jEscuche, senor! —grit6 Charles—. jNo puedo soportar mas esto! Hemos tenido en esta casa pruebas horribles y condenatorias de que existen cosas como vampiros. —({De veras? Supongo que comi6 usted cerdo crudo en la cena y por eso tuvo la pesadilla. —Una broma es bienvenida en su lugar, pero ruego me escuche, senor, si su alta cortesia se digna hacerlo. —Oh, ciertamente. —Entonces digo que creemos, hasta donde el juicio humano puede llegar, que un vampiro ha estado aqui. —Continue, es interesante. Siempre he sido amante de lo salvaje y lo maravilloso. —Tenemos, también —continud Charles—, alguna razon para creer que usted es ese hombre. Varney se toco la frente al mirar a Henry y dijo: —Oh, querido, no lo sabia. Deberia haberme dicho que estaba un poco desequilibrado de la cabeza; podria haberme peleado con el muchacho. Ay de mi, qué lamentable para su pobre madre. —Esto no sirve, Sir Francis Varney, alias Bannerworth. —QOh... oh... calmese, calmese. —jLe desafio hasta los dientes, sefior! ; No, Dios, no! jSus dientes! —jPobre chico! ;Pobre chico! —jEres un demonio cobarde, y aqui juro dedicarme a tu destruccion! Sir Francis Varney se enderezo a toda su altura, que era enorme, y dijo a Henry: —Le ruego, senor Bannerworth, ya que he sido tan gravemente insultado bajo su techo, que me diga si su amigo aqui esta loco o cuerdo. —No esta loco. —Entonces... —jAlto, senor! La disputa sera mia. jEn nombre de mi hermana perseguida, en nombre del Cielo, Sir Francis Varney, le desafio! Sir Francis, a pesar de su calma impenetrable, parecio algo conmovido y dijo: —He soportado insultos suficientes —no soportaré mas. Si hay armas a mano... —DMi joven amigo —interrumpi0 el sefor Marchdale, colocandose entre los hombres excitados—, se deja llevar por sus sentimientos y no sabe lo que dice. Considérelo asi, Sir Francis. —No necesitamos intervenci6n —exclamo Varney, cuya voz hasta entonces apacible cambio a una de furia—. El insensato de sangre caliente desea luchar, jy luchara... hasta la muerte... hasta la muerte! —yY digo que no lo hara —exclam6 el senor Marchdale, tomando a Henry del brazo—. George —anadio, dirigiéndose al joven—, ayudame a persuadir a tu hermano de que abandone la habitacion. ;Imagina la agonia de tu hermana y de tu madre si algo le ocurriera! Varney sonrio con una mueca diabolica al escuchar estas palabras, y luego dijo: —Como quieran... como quieran. Habra tiempo suficiente, y quiz4 una oportunidad mejor, caballeros. Me despido. Con una fria provocacion, se dirigié hacia la puerta y salid de la habitacion. —Permanezcan aqui —dijo el senor Marchdale—. Lo seguiré y me aseguraré de que abandone la propiedad. Lo hizo, y los jOvenes, desde la ventana, vieron a Sir Francis caminar lentamente por el jardin, y luego al senor Marchdale seguir su rastro. _~ CONniluCEOOOlKS.€O