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Penny Dreadfuls, 1875 · page 141 of 400

Varney El Vampiro — page 141: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 141: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—({,Un danfio? —dijo Henry. —Si, sehor Bannerworth. —{ Una... herida? —Si, una herida, pero apenas mas que superficial. De hecho, poco mas que una abrasion de la piel. — {Puedo preguntar como se la hizo’? —QOh, si. Una caida leve. —En efecto. —Extraordinario, jverdad? Muy extraordinario. Nunca sabemos en qué momento, por una causa insignificante, podemos recibir un dano corporal serio. Qué cierto es, sefor Bannerworth, que en medio de la vida estamos en la muerte. —yY quizas igualmente cierto —dijo Henry—, que en medio de la muerte puede hallarse una vida horrenda. —Bueno, no me extranaria. Hay tantas cosas extraflas en este mundo que he dejado de sorprenderme por cualquier cosa. —Hay cosas extraias —dijo Henry—. ;Desea comprarme el Hall, senior? —S1 usted desea venderlo. —Usted... quiza se siente apegado al lugar, ;verdad? Tal vez lo recordaba desde hace tiempo, senor. —No mucho tiempo —sonrio Sir Francis Varney—. Parece una casa antigua y cOmoda; y los terrenos también parecen estar notablemente arbolados, lo cual, para alguien de temperamento romantico como yo, siempre afade un encanto adicional a un lugar. Me complaci6 muchisimo la primera vez que la vi, y surgio en mi el deseo de considerarme su duefio. El paisaje es notable por su belleza y, por lo que he visto, rara vez se encuentra algo que lo supere. Sin duda usted se siente muy apegado a ella. —Ha sido mi hogar desde la infancia —respondi6 Henry—., y siendo ademas la residencia de mis antepasados por siglos, es natural que asi sea. —Cierto, cierto. —La casa, sin duda, ha sufrido mucho —dijo Henry— en los ultimos cien afos. —Sin duda. Cien afos son un tiempo bastante largo. —Lo es, de hecho. jOh, cOmo cualquier vida humana, prolongada hasta tal punto, debe perder sus encantos al perder todas sus asociaciones mas queridas y profundas! —Ah, qué cierto —dijo Sir Francis Varney. Unos minutos antes, habia tocado un timbre, y en ese momento un sirviente trajo en una bandeja algo de vino y refrescos. CAPITULO XIV EL ACUERDO DE HENRY CON SIR FRANCIS VARNEY. LA LLEGADA REPENTINA AL SALON. LA ALARMA DE FLORA. En la bandeja que el sirviente Ilev6 a la habitacion habia distintos tipos de refrigerios, incluido vino. Luego de hacer un gesto para que el criado se retirara, sir Francis Varney dijo: CONniluCEOOOlKS.€O