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Pulp Fiction, 1971 · page 40 of 76

Ballet Cósmico — page 40: what you’re looking at

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Ballet Cósmico — page 40: Pulp Fiction, 1971

A restored page from Pulp Fiction, 1971. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

personas, capaz de durar hasta un mes. Pero no llevo ropas ahora. Ni nada encima. Entraré a recoger una provisi6n de la nave. Camino hacia el vehiculo. Era el primero de ellos que intentaba volver al interior de la nave. Era como saltar de la nada a la materia. Pronto supo que eso no era posible. Algo le frend. Se golped con algo. Pero no habia nada. Retrocedid, sorprendido. Mir6é ante si. Extendié las manos. Se las rechazaron. El propio aire negro, o lo que ello fuese, le hizo recular, perplejo. Sus manos hormigueaban, como si hubieran sufrido un trallazo de alta tension. —No puedo —jadeé—. No puedo llegar a la nave. Es como un muro magnético. Impide avanzar hasta ella. —No creo que sea un muro magnético —rechaz6é Perth, asombrado—-. Se distorsiond usted al tocar ese «algo» invisible, comandante. Espere que pruebe algo... Perth arrancé de la nariz del doctor Barrow sus gafas. Este protest6 vivamente, pero el ingeniero en cibernética arroj6 los lentes contra la nave. Ocurrié algo extrano. Las gafas desaparecieron. Se perdieron en el camino entre la mano de Perth y la nave. Héctor respiré hondo. Perth sonrid, sardonico. —Teoria confirmada, ;no, Perth? —quiso saber el comandante. —Totalmente —afirm6 el ingeniero—. Ninguna barrera magnética absorbe alguna. Eso es una frontera. —Una... frontera? —dud6 Barrow, frotandose sus ojos, furioso—. ¢De qué? —Materia y nada. O materia y antimateria —coment6 sordamente Perth—. Engull6 el cuerpo inerte. Y hubiera absorbido igual al comandante, de haber seguido todo su normal cauce. — Qué quiso decir con eso? —tercié Héctor. —Que alguna fuerza impidid que usted desapareciera en esa especie de pasillo o espejo encarado al mundo de las formas materiales. Creo que nos vemos por simple imaginaci6n nuestra, como en el viaje superluminico. O por un fendmeno 6ptico inexplicable, pero eso es todo. Estamos en un universo inmaterial. La inica materia que lleg6 fuimos nosotros. Y la nave. La tenemos ahi, en el umbral. Pero al otro lado. No pas6 la barrera. Nosotros, si. gY por qué? Usted, comandante, tendra la respuesta. Es relativamente facil. —Le entiendo, Perth —asintid el comandante de la expedicién sideral, la ultima que surgiria del planeta Tierra, por los siglos de los siglos—. Espiritu. Alma. Como queramos llamarlo. Lo inmaterial. Poseemos algo que no tiene el metal, que no poseen los cuerpos creados por nosotros. En nuestros seres esta lo que. ha pasado ta. 5