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Pulp Fiction, 1940 · page 61 of 100

Aventuras de Jim Texas: El monstruo ataca — page 61: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: El monstruo ataca — page 61: Pulp Fiction, 1940

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

mundo. —Pues quedara usted satisfecho, senor Spack. El financiero, realizando heroicos esfuerzos para disimular el odio feroz que se habia encendido en su pecho contra el secretario, le pidié detalles de su viaje y él se los dio con todo lujo, poniendo en sus palabras un falso patetismo que hubiese enganado a cualquiera. — Como esta la sepultura de mi hija? —Igual que yo la dejé, no pase cuidado por ella. Es un lugar abrupto y nada frecuentado y por alli no circula nadie. — Cree usted que la reconoceré cuando la saquemos? —No sé qué decirle, senor Spack. La tierra come mucho... la carne se descompone... pero espero que ello sea posible. Habia tal aplomo en las afirmaciones del secretario, que Spack se sintid confuso. ¢Qué habria preparado aquel granuja y qué cadaver seria el que trataria de hacer pasar por su hija? Ardia en deseos de comprobarlo y pregunto: —,Cuando nos vamos, Zenker? —Pues... debemos esperar atin unos dias. Estan construyendo el mausoleo y seria para usted un tormento encontrarse alli sin poder proceder a la exhumaci6n. Durante varios dias, la situacién no cambio sensiblemente. Spack se mostraba hurano y taciturno, evitando hablar con Zenker todo lo posible y cuando lo hacia, ocultaba su nerviosismo hostigandole para que adelantase cuanto mas pudiese la fecha de marchar a Carson City, tratando de saber qué dia escogia. Zenker lo demoraba con la intencién de que cuanto mas tiempo se hallase bajo tierra el cuerpo de la infeliz Esther, mas desconocida se encontrase, pero tanto insistid Spack en marchar, que un dia afirmo: —Preparese. Manana nos vamos. —jPor fin! Crei que no llegaria nunca. —Fs la fecha que me dieron para tener listo el mausoleo. No lo he demorado por mi gusto. Aquel dia, cuando Spack salié a dar su acostumbrado paseo por los alrededores de la finca, deposité en el hueco del arbol un escrito que, ya de noche Nino retir6, entregandoselo a Texas. El escrito decia: cConniclooolks C@©