ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Pulp Fiction, 1940 · page 27 of 87

Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 27: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 27: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Nino, encargate de estos sapos. Estan af6énicos y no tienen ganas de hablar. El mejicano atenaz6 a uno de ellos como a un cangrejo para arrancarle el caparazon y el rufian gimi6: —jNo, no!, espere; hay algo mas aunque no mucho. —Venga lo que sea. —Grisel nos dijo luego, que obraba por encargo de un personaje al que deberia dar cuenta del éxito en San Reno. Tenia orden de deshacerse de los dos y debia hundir la diligencia en el rio. —Quién es ese personaje y en qué lugar debia verle? —No nos lo dijo. Eso solo lo sabia él. Texas se qued6 meditando. Un personaje..., este no podia ser otro que Zenker, pero Jim no podia admitir que el audaz secretario, en lugar de huir hubiese regresado hacia el Norte y sobre todo, que estuviese tan al tanto de sus movimientos. De subito, una idea brot6 en su mente. ;No naceria todo de una trampa bien preparada? Aquel telegrama del Secretario de Estado, gno habria sido un habil cebo para sacarle de su rancho y batirle en el camino? Si asi era, ¢qué interés tendrian en hacerle llegar a Elko y que podia suceder en aquel antro o garito que se citaba con el nombre de «Vanity Fair»? Tenia que averiguarlo a toda costa y no tardaria mucho en ello. —No tienes mas que decir?— pregunt6 friamente. —Le juro que no sé nada mas. Texas se separé haciendo una sefial a Nino. Este los atenaz6 por el cuello de las destrozadas camisas y tirando de ellos con sana, murmuro6 rechinando los dientes: —Venir aqui, corderitos sarnosos, jmaldito sea el primer biberén que tomasteis!... Venir aqui, que tengo ganas de envenenarme con sangre de pistolero... Los arrastraba como reses sin hacer aprecio de la desesperada resistencia de los condenados y dirigiéndose al mayoral, pregunto: —Oiga, amigo, como se llama? —Kit Shawn. —Bien Kit, supongo que usted querra acompanarme en el banquete. Usted también tiene algo que agradecer a estos pringaos, creo yo. —jOh, claro!... Unos entresijos de rufian me fortalecerian el estOmago. —Pues venga para aca, manito... Creo yo que nos vamos a divertir o asi. Nino se descino de la cintura unas cuerdas que siempre llevaba COMMIUGIOOKS C@©