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Pulp Fiction, 1940 · page 70 of 104

Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 70: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 70: Pulp Fiction, 1940

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

éste a la cabeza. El secretario, al captar las muestras de alegria, sospech6 que sus hombres habian conseguido apoderarse de los intrusos, y a galope se acerco al grupo. — Qué sucede, Lansky? — pregunt6—. :;Y qué le sucede en ese brazo? — Qué me va a suceder, maldita sea mi figura? Que uno de esos sapos me ha cogido a traicién, disparandome un tiro, pero no me importa. Creo que me lo he cobrado con creces. — Qué ha sucedido? ¢Quiere usted explicarse? —iQué va a suceder? Que como no habia forma de sorprenderles, hemos volado la entrada a la galeria y sospecho que han volado con ella. — Esta usted seguro? — pregunté Zenker, animado por una alegria feroz. —Bueno, tanto como seguro, no. Ellos disparaban desde un socavon que les protegia a menos de diez metros del lugar donde exploté el terreno. Si no les hemos convertido en pulpa, al menos les hemos dejado encerrados dentro de una tumba, en la que terminaran por morirse de hambre y de sed. —Bien, Lansky; hubiese preferido tener la certeza de que habian muerto o tenerlos presos en mis manos, pero si no pudo ser asi... —jEIl diablo que los coja por los cuernos!...—afirm6é el capataz —. Ese maldito Texas es mas vivo que el hambre, y su criado es un alud disparando. No hubo forma de enganarles, y Texas, con la muchacha, baj6 a la mina, dejandonos fuera y vigilados por el gigante mejicano. No habia otra soluci6n. —Bien; ;no cree usted que puedan abrirse paso por entre los escombros? —C6mo? Sera una labor larga y delicada volver a abrir camino, aparte de que, para hacerlo, habra que trabajar con sumo cuidado para que no se hunda todo. No, por ahi no podran salir. —Y por otro lado? —Pues... ya pregunté si habia comunicacién para renovar el aire, pero le dije que no, que sdlo habia un respiradero estrecho en lo alto del talud. Por ahi, como no tengan alas, no es facil salir. —Pero usted sabe que existe una salida secreta... —Pero él no, ni es facil que la descubra. Esta muy alta y cConniclooolks C@©