Pulp Fiction, 1940 · page 22 of 104
Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 22: what you’re looking at
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Nino dio un respingo y salid corriendo, mientras Texas y Stella rompian a reir, al observar la confusion del mejicano. Algunos minutos antes del plazo concedido, Nino tenia preparados los tres caballos delante del porche del rancho. En las sillas, se destacaban atravesados dos “Winchesters” por persona y muy bien embalados, unos sacos que contenian diversas provisiones, asi como dos cantimploras para el agua, por cabeza. No faltaban las mantas atadas detras de la silla y nada se le podia reprochar en su misi6n. Stella, vestida con unos recios pantalones de lana, una blusa azul, debajo de la chaquetilla, las altas polainas de cuero ajustadas a las botas de alto tacén y el sombrero de amplias alas sujeto a la barbilla por una cinta de terciopelo negro, aparecia gallarda y graciosa y Nino, al verla, mascull6é entre dientes ciertas maldiciones contra los téjanos estipidos que no sabian apreciar ciertos encantos y sobre su cortedad para echar fuera del pecho lo que guardaban dentro. Texas capto sus maldiciones y grundle: — Qué mascullas, gringo del demonio? — Yo? jMaldita sea Sonora! jMe estaba preguntando dénde diablos tendran la lengua y los ojos algunos gringos repringaos que no saben usarlos! — Si? pues muérdete la tuya, por si te hacen algun dia una bonita faja con ella... ;j Vamos, maldito sea Méjico! Texas ayudo a Stella a subir al caballo, salt6 al suyo de un elegante movimiento y seguidos de Nino, se encaminaron por la senda hacia el cercado, para ganar la carretera que debia conducirlos al incégnito lugar de su destino. cConniclooolks C@©