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Pulp Fiction, 1940 · page 71 of 102

Aventuras de Jim Texas: El monstruo — page 71: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: El monstruo — page 71: Pulp Fiction, 1940

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impulso. Bien, entre esa masa, debe haber dos o tres docenas — cuantos mas mejor— de hombres de accion, con consignas dictadas escuetamente y cuando la manifestacién llegue ante la carcel, al parecer en actitud pacifica, de sibito se convierte en violenta. Los escogidos se lanzan sobre las puertas de la carcel, violentandolas para liberar a los presos. La poca guardia que hay alli se vera impotente para evitarlo, se cursara un aviso urgente al gobernador, quien, aunque dispone de policia, no posee en estos momentos una cantidad tan grande que pueda impedir la accién de los nuestros, y cuando lleguen ya se habra liberado a Brigham. «Tendremos un buen caballo preparado para hacerle huir a algtin sitio donde pueda cobijarse sin peligro, y cuando con la policia acudan Texas y sus auxiliares, nosotros, apostados en un lugar estratégico, les esperamos y caemos de improviso sobre ellos antes de que tengan tiempo de llegar a la carcel y acudir prevenidos. Es seguro que, con la sorpresa, capturemos a esos tres aventureros, e inmediatamente que los hayamos cogido salimos huyendo hacia la montana, donde les esconderemos. Entonces, lo que sucedera seran dos cosas; primero, que Brigham estara otra vez libre, y segundo, que para protegerle ain mas y negociar su definitiva libertad, no soltaremos a esos intrusos hasta que el Gobierno haya claudicado aceptando nuestras condiciones. El plan es audaz, lo reconozco, pero precisamente por audaz, si se organiza bien, tiene que salir triunfante. No se me ocurre otra cosa, ni creo que ustedes tengan tampoco nada mejor. Esttdienlo y si lo aceptan yo organizaré todo tan al detalle, que si nadie falla en su cometido el éxito sera definitivo. Los mormones, sobrecogidos de sorpresa por lo atrevido de la idea, no se atrevieron a aceptarla, pero prometieron discutirla y oponer los inconvenientes que encontrasen, para que Zenker viese si era capaz de resolverlos o no. Durante todo aquel dia Paul celebr6é conversaciones no sdlo con los que habitualmente se reunian alli, sino con algunos destacados elementos de fuera, y como entre ellos los habia que tenian en la carcel parientes en peligro de sufrir un duro castigo, encontraron viable el proyecto, siempre que su organizacion fuese perfecta. Se pidieron a Zenker ciertas aclaraciones, que el sagaz aventurero resolvid con rapidez, y el plan quedo virtualmente cConniclooolks C@©