Pulp Fiction, 1940 · page 92 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 92: what you’re looking at
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— Cree usted que sera facil la sorpresa? —Espero que si. Lo tengo todo muy bien estudiado. Vea. Esta tarde, uno de nuestros hombres se presentara en el campamento anunciando, muy agitado, que un grupo de apaches asaltd la diligencia que viene de El Paso y ha matado a los viajeros. Les indicara el lugar casi a la entrada del Canon del Eco. El jefe del destacamento enviara treinta o cuarenta soldados al lugar del fingido asalto y dejara alli unos sesenta. Cuando la pequena tropa haya pasado para abajo, nuestros hombres se escurriran como apaches por las grietas hasta alcanzar los alrededores del campamento que se alza, segtiin mis informes, en una especie de glorieta natural, y mientras unos, apostados entre las rocas, forman un circulo de fuego para no dejar escapar a nadie, los demas se lanzaran al asalto. Una vez que hayan dado buena cuenta de los que queden alli, se apostaran en el paso del canén y, cuando el resto regrese, les atacaran en masa hasta no dejar ni uno. Luego, con las armas que se recojan del botin y los tres canones, los hacemos rodar hasta el poblado y nos presentamos con ellos de improviso. Espero que a la sola voz de que los mormones poseen artilleria y bajan a sitiar la ciudad, cundira el panico y la mayoria se apresurara a huir hacia el lago, o hacia el desierto. Luego, cuando se pueda aposentar otra vez de su palacio, todo consiste en la rapidez con que pueda reclutar mas gente. —Eso no me preocupa. Inmediatamente partiran emisarios por todo el Estado y vera usted afluir gente armada de todas partes. Lo principal es que recobren la confianza en mi y en el éxito y la mejor manera de lograrlo es que sepan que me he apoderado de la ciudad. —Pues si cada uno responde a su misi6n, de usted por seguro el triunfo. Quisiera que esto estuviese ya logrado para dedicarme a perseguir a muerte a esos tres tipos tan peligrosos. Cuando todo Utah se haya levantado en armas y sea dueno del pais, espero que todo intento de huida les sea imposible y, en un lugar o en otro, caigan en nuestras manos. Aquel dia sera el mas glorioso de mi vida. Durante un buen rato mas, estuvieron discutiendo los pros y los contras del plan, perfilando algunos detalles para el mejor éxito de la arriesgada empresa, hasta que Zenker, consultando el reloj, dijo: —Queria esperar a ver si traian alguna noticia mas de Salt Lake, cConniclooolks C@©