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Pulp Fiction, 1940 · page 12 of 103

Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 12: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 12: Pulp Fiction, 1940

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escandalo seria terrible, le buscarian como a un conejo y no podria evadirse, aparte de que lo perderia usted todo. Hay que luchar hasta el ultimo extremo y evitar la catastrofe por usted y por todos los que estamos comprometidos en la secta. —(Usted cree que seria capaz de intentarlo? —Estoy seguro de ello. —Pues bien, creo que ninguna ratonera mejor que esta para cogerle los dedos. —Si; puede ser un recurso entre otros muchos, pero hay que ponerse en el caso de que no lo intente y elija otros caminos menos rectos. — Qué se le ocurre a usted entonces? —En cualquiera de los casos, yo iria derecho a un fin; eliminarle de una manera o de otra. —, Como? —Sabemos que esta en Washington. Reunamos nuestra mejor gente y procuremos tenderle un cerco tragico. En el momento que abandone la Casa Blanca, que se deshagan de él como mejor puedan. No puede fallar. —Bien, pero eso no elimina el peligro de que yo esté ya denunciado. Es preciso ponerme a cubierto de acusaciones. Zenker después de meditar un momento, dijo: —Se me ocurre un contragolpe. Es audaz, pero seria pegar antes de recibir el golpe. Convenia redactar un aviso a todos los jefes que conocen su personalidad, poniéndoles en antecedentes para que no se alarmasen y supiesen el motivo, y usted, entonces, aprovechando la muerte de nuestros jefes, lanzar un discurso violento en la camara contra el «Ku-Klux-Klan», acusandole de actuar en las sombras y de haber dado muerte a dignos hombres publicos o industriales del Estado de Virginia. Esto desconcertaria a nuestros enemigos y si tenian la osadia de acusarle, usted podria achacar la acusaciOn a elementos de nuestra secta. No puedo asegurar lo qué sucederia, pero seria una valla puesta delante para hacer dificil que la saltaran. Harnold ponderé la proposicién y después de meditar un momento, replic6o: —Bien, creo que ha tenido usted una buena idea. Es usted un hombre listo, senor Lane, y me va a servir usted de mucho. Le daré cConniclooolks C@©