Pulp Fiction, 1940 · page 8 of 92
Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 8: what you’re looking at
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"Usted habra leido con pena que ha estallado una terrible huelga en los talleres ferroviarios de Reading, en Pensylvania, que esta perturbando todo el trafico rodado de la nacién, que en los astilleros de Lorland, en Oregén, se ha estropeado valiosa maquinaria y han explotado bombas en los barcos en construcci6n, que en las minas de acero de Birmingham, en Alabama, se ha producido un terrible hundimiento que, ademas de paralizar la produccioén, ha causado centenares de victimas, que han ardido innumerables pozos de petréleo en Oklahoma, o que se ha alterado el orden ptblico en Utah, con motivo del escandalo mormonico... pues bien, todo eso es artificial, provocado metédicamente con un solo objeto: hacer perder solidez e importancia a las empresas y negocios, producir el panico financiero, conseguir que bajen escandalosamente las acciones, produciendo la ruina de cientos de pequenos capitales, para que esas acciones pasen a un grupo emboscado de financieros, que luego, son los verdaderos amos de los negocios, imponen precios al alza, manejan al obrero, deprimen al industrial y al comerciante y se lucran avidamente con la ruina de unos y el encarecimiento de las materias primas. "De nada nos sirven nuestros confidentes. Muchos, averiguan algunos datos que nos transmiten, pero las mas de las veces son descubiertos y casi todos desaparecen misteriosamente, rompiendo una cadena de informes. "Bandas bien pagadas y organizadas de pistoleros e indeseables, cuando no de empleados que debian sernos afectos, se venden al soborno y ayudan al logro de tan turbios manejos y no hay modo de desenmascarar a los verdaderos culpables, que se escudan tras una excelente posicién social, politica o financiera y es dificil probar que son ellos la cabeza organizadora de este asqueroso negocio. "Yo cuento con hombres ttiles para la accién, pero con pocas cabezas para la organizacién. Ahi estriba todo, pues con diezmar una banda de pistoleros o detener a un par de empleados secundarios, nada se consigue. El monstruo continua respirando y sus tentaculos vuelven a crecer. "Hay que ir contra la cabeza, pero empleando sus mismas armas, y solo un hombre excepcional como usted, puede llevar a feliz término esa empresa, a la que yo no le puedo dar caracter oficial, pero si patrocinar con todos los resortes que estén en mis manos. "Espero que me comprenda. Moralmente sé quien maneja el tinglado desde las alturas, pero moralmente carezco de las pruebas que le lleven a un banquillo. Si me excediese apoyado en pruebas morales, pero sin base criminal, el escandalo que se armaria seria enorme, por esta causa he de apelar a procedimientos subterraneos, aunque me repugnen. cConniclooolks C@©